Representantes de los acueductos veredales en Quinchía, aseguran que las licencias para realizar explotaciones mineras en el municipio están poniendo en riesgo el suministro de agua para la comunidad. Jesús Guevara, representante de los 120 acueductos de Quinchía, asegura que las labores de megaminería en el municipio están afectando los ciclos hídricos, lo cual se ve reflejado en algunos sectores en un déficit de agua para la comunidad y en otras veredas con una notoria disminución del suministro. "Los acueductos son los veredales y el proyecto, como tal, contempla que en todas las veredas de Quinchía hay unas 2.000 perforaciones o plataformas, de allí la preocupación nuestra y de la comunidad, por la transformación enorme del recurso hídrico", dijo el representante de los acueductos, precisando que "el pasado verano 7 veredas se quedaron sin el líquido, pero esto no fue por la condición climática, sino por  la intervención que las compañías mineras ya estaban haciendo en la Cordillera y el Cerro Paramillo".  Precisó el representante de los acueductos veredales en Quinchía que hay una enorme inquietud, porque mientras a los acueductos cada vez les ponen más trabas para acceder a las licencias, para la minería la expedición de los permisos no tiene trabas. "A las empresas mineras les están dando los permisos para aguas subterráneas  y vertimientos, lo que desde luego es una situación preocupante, sumado a la construcción de dos microcentrales  al servicio de la megaminería y que estarían en el río Opirama y en el río Quinchía",  concluyó Guevara.