Los hechos ocurrieron cuando un comerciante del municipio de Chinchiná, se encontraba en actividades de trabajo y al parecer, fue llamado a su teléfono celular el pasado mes de octubre 2014, donde le exigían el pago de una considerable suma de dinero, de lo contrario, su vida, inclusive la de su núcleo familiar estaría en peligro.

El hombre atemorizado, conociendo la estrategia de las autoridades “Yo No Pago Yo Denuncio”, en contra de la extorsión, tomó la decisión de denunciar el hecho ante el Gaula de la Policía. Allí le tomaron la declaración, lo asesoraron y le explicaron el modus operandi que los delincuentes desde las cárceles utilizan para amedrentar  a sus víctimas. 

Los investigadores del Gaula, dentro del ejercicio de sus funciones, aportaron las pruebas suficientes en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, donde se logró establecer  que las llamadas extorsivas procedían desde una de las cárceles del país, y le exigían la suma de 500 mil pesos, que debía de entregar a través de una empresa de giros.

La mujer, colaboraba desde las afueras del centro penitenciario para hacer efectiva la transacción.

Obtenida la orden judicial, a través del Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Chinchiná, funcionarios del Gaula la hacen efectiva en la Carrera 17 con calle 20 Esquina, vía pública de Manizales, contra una mujer de 44 años, como presunta colaborada de la extorsión, donde posteriormente es dejada a disposición de la autoridad judicial correspondiente.

La aprehendida, no aceptó los cargos y le fue dictada medida intramural, en la cárcel de Mujeres de esta capital por el delito de extorsión.