Mineros del municipio de Marmato Caldas, adelantaron una protesta en contra de la decisión del Gobierno Nacional de sacarlos de las minas en las que laboran porque supuestamente no les pertenecen; la medida dejará sin sustento a más de 70 familias. El operativo policial de desalojo se tiene programado para el próximo lunes 14 de Marzo. Según el líder y asesor de los mineros tradicionales de la localidad, Dario Arenas, inicialmente más de 70 familias se quedaran sin sustento por el desalojo de dos minas, pero en la misma situación estarían otras mil familias. El operativo que esta programado para hacerse el próximo lunes se dará porque según el gobierno, los trabajadores no pueden operar los yacimientos porque le pertenecen a la empresa Gran Colombia Gold; sin embargo los lideres sociales y mineros de la localidad, que adelantaron la manifestación este sábado, argumentan que las minas estaban abandonadas y que según la ley, la empresa minera ya habría perdido el derecho de posesión por descuido de las mismas. Arenas explicó que en el 2008 la empresa adquirió más de 80 minas que de inmediato cerró: "en el código de minas y en la legislación minera usted no puede hacer eso; las minas son para trabajarlas o explorarlas, pero uno no puede simplemente cerrarlas, porque después de un año de que eso sucede, la persona que tenga el titulo, lo pierde". Agregó que la posición de la multinacional es que las minas siguen perteneciéndoles, y los mineros opinan lo contrario argumentando que por la posesión y por el trabajo que ellos han hecho, tienen prelación en el titulo; este es el lío que se ha generado entre la Gran Colombia Gold y los mineros del municipio de Marmato. "Es muy desafortunado que el gobierno no haga nada cuando las multinacionales incumplen las leyes, pero sí le clave todo el rigor de la ley a los pequeños mineros que finalmente son los que dan el sustento a esta población", manifestó el asesor de los trabajadores. Finalmente agregó que hay temor en la localidad, porque justamente las minas que van a ser desalojadas están ubicadas en el centro del poblado, por lo que se podrían dar enfrentamientos entre las autoridades y trabajadores, que afectarían también a la población civil.