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Es el principio del fin del Aguardiente Cristal: Distribuidores de licores en Caldas

Siguen las molestias por firma de apertura de licores con Antioquia.



En rueda de prensa, los distribuidores de licores en Caldas explicaron los riesgos que para ellos significa la firma de apertura de fronteras de licores que se hizo el pasado 3 de mayo entre los departamento de Caldas y de Antioquia y que comenzará a regir aproximadamente en dos meses.

Según Fernando Sánchez Prieto, distribuidor de licores en el oriente y occidente de Caldas, con el convenio firmado se afectará considerablemente las ventas del aguardiente Cristal, que tendrían una reducción del 38 % a nivel nacional, teniendo en cuenta que en solo Caldas se vende el mayor porcentaje.

“Resulta que el aguardiente a nivel nacional vende un poco más de 4 millones de botellas, de los cuales 3 y medio se venden en Caldas; una pérdida del 50 % equivale a decir que pierde millón 700 mil unidades y solo quedaría vendiendo por fuera del departamento, unas 500 mil unidades, osea que la marca de aguardiente quedaría valiendo muy poco”. Dijo el distribuidor

Además, Sánchez Pietro hizo un comparativo de lo que ha ocurrido con los mercados que se han enfrentado con los productos de la Fabrica de Licores de Antioquía FLA donde argumentó que por ejemplo, Quindío, Risaralda y Santander, perdieron en los primeros 3 años de apertura, el 90 % de sus mercados y que después de 10 años no han podido recuperarlos.

Se preguntan los distribuidores, sobre cuáles son las estrategias de mercado que tiene la ILC para entrar a ese departamento, los recursos con los que cuenta para dicho efecto y cómo se defenderá el mercado local.

Advierten así mismo que el 60 % de las ventas del Ron Viejo de Caldas en Colombia se dan en departamentos en que actúa como monopolio; por el contrario, en mercado abierto con el Ron Medellín de FLA, solo alcanza una participación del 2,65 %.

En la exposición Sánchez Prieto estimó que Caldas no solo pierde el 50 % del mercado de aguardiente Cristal, sino también el 10 % del mercado del Ron Viejo de Caldas; pero agregó que ganaría un millón de botellas de Ron en Antioquia. En cuanto a las ganancias del vecino departamento, Sánchez explicó que Antioquia podrá legalizar lo que ingresa de contrabando aportándole así a sus arcas 6 mil 400 millones de pesos de las 600 mil botellas que se estima ingresan de contrabando a esa región, mientras que Caldas, no obtendrá nuevos ingresos por este concepto, pues ya este licor es facturado.

Los distribuidores piden conocer los estudios previos de necesidad, conveniencia y oportunidad en que se basa la decisión de abrir las fronteras con el departamento de Antioquia.

Para los distribuidos el convenio se hizo con premura para evitar que la Asamblea pueda ejercer su poder de veto al ingreso de aguardientes que puedan afectar las finanzas del departamento; además advierten que las firmas existentes a la fecha de entrada en vigencia de la nueva ley de licores, conservarán su vigencia hasta el término estipulado en los convenios.

Detalles del contrato

Del convenio firmado se destaca varios aspectos que los distribuidores han denominado de riesgo para la ILC:

1. “En vigencia 2016, los productos objeto del presente convenio se circunscriben a aguardiente tradicional, aguardiente sin Azúcar y Ron Añejo 3 años, en todas sus presentaciones, no inferiores a 29° alcoholimétricos”.

Explica Sánchez Prieto que quiere decir, que no se podrá comercializar el aguardiente XS que fue creado especialmente para competir a nivel nacional por ser un producto más suave, ni los rones especiales que son los mejores productos de la ILC.

2. “Cada departamento se reserva el derecho para participar en sus fiestas locales, ferias o demás actividades tradicionales”.

Del anterior postulado, se preguntan los distribuidores que alcance tiene el uso del verbo “participar”; si el gobernador es el único que podrá permitir la entrada del licor del otro departamento en las ferias y fiestas locales, y si será por escrito; quiere decir que el otro departamento no puede participar, nunca o solo en ocasiones; que ocurrirá con el licor del otro departamento que se encuentra en los negocios durante las fiestas locales, será objeto de incautación, se preguntan; que sucederá en caso de incumplimiento y cuales específicamente son las fiestas locales.

3. “Los licores introducidos por cada departamento, deberán tener un precio de venta superior a los precios de venta, para cada producto que cada departamento tenga señalado al público para los licores respectivamente, incluyendo promociones tales como descuentos, amarres, 2 x 1, entre otros”.

Los distribuidores en tal sentido piden claridad sobre cómo se entiende o interpreta la inclusión en el precio de venta de descuentos, amarres, etc; cómo afectará esta cláusula a los distribuidores de la ILC y a los expendedores al público, que se estipule un precio de venta; y establecer precios mínimos o máximos será legal, también se preguntan.

4. “Los departamentos contratantes se reservan el derecho de dar por terminado unilateralmente el presente convenio, previo aviso dado con dos (2) meses de anticipación y por graves razones de orden económico o fiscal que impidan su ejecución”.

Agregan los distribuidores que el contrabando, por ejemplo, no sería una grave razón de acuerdo con la cláusula ya que otorga tres oportunidades antes de poder terminar unilateralmente el convenio.

Solicitud

En tal sentido los distribuidores de licores de la ILC dicen que la destilería no los puede obligar a cumplir con los compromisos de compra de los contratos, cuando se cambiaron las condiciones del mercado; y solicitan que se recapacite sobre lo que se está haciendo, argumentando que: “aún hay tiempo de no hacerle un daño grande a la ILC, que primero la empresa se prepare y muestre sus proyecciones y estudios y que nos diga que van a hacer, que nos llamen y muestren el camino a seguir, porque son ellos los que deben regir los destinos del aguardiente por producirlo”.