Foto: RCN Radio

Será radicado la próxima semana en el Congreso de la República

Diferentes reacciones en pro y en contra, ha generado entre los dirigentes políticos caldenses y aficionados de la fiesta brava en general, el Proyecto de Ley Antitaurino que el gobierno nacional radicará la próxima semana y que según su espíritu, pretende fortalecer la cultura ciudadana para la paz, el respeto a la vida y la integridad de los seres sintientes, eliminando las prácticas taurinas como una expresión de violencia y crueldad en espectáculos públicos.   Al respecto se pronunció el senador caldense Luis Emilio Sierra Grajales, defensor del espectáculo taurino como una expresión artística del ser humano, quien dijo en RCN Radio, que recibe con indignación y con sorpresa esta ley que lidera el propio ministro del Interior Juan Fernando Cristo y que busca eliminar expresiones como las corridas de toros, el rejoneo, las novilladas, becerradas y tientas, contenidas justamente en el artículo 7° de la Ley 84 de 1.989.
 
El parlamentario, comentó que hace sólo dos años el señor Cristo, que hoy es el abanderado de la Ley Antitaurina, disfrutaba en una de las barreras de la Monumental de Manizales de una inolvidable tarde de toros a la que fue invitado.
El Proyecto de Ley deroga además, en su artículo 3° la Ley 916 de 2004, "Reglamento Nacional Taurino".  
De otro lado, uno de los congresistas de este departamento que apoya decididamente la abolición de la fiesta brava en Colombia, incluso lo difunde profusamente en sus cuentas y redes sociales, es el representante a la Cámara, Arturo Yepes Alzate.  
Aficionados de "hueso colorado" como el docente universitario y ex defensor del pueblo en Caldas, Gustavo Restrepo Pérez, piensa que ese Proyecto de Ley es de corte nazista, al considerar que no conoce nada más antiliberal desde la prohibición del partido comunista, en la dictadura de Rojas Pinilla.  
En su artículo 4°, la Ley determina que las entidades territoriales con el apoyo del gobierno nacional tendrán un plazo de seis meses a partir de su fecha de expedición para presentar un plan de atención y una propuesta con nuevas actividades económicas y culturales, si se requiere, para que las personas que se dedican a la actividad taurina, cuenten con programas de sustitución e integración laboral. Igualmente, deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.
La afición manizaleña y colombiana en general, queda a la expectativa de la suerte que corra esta iniciativa en el Congreso de la República, que de ser aprobada, en el caso de la capital caldense, le daría una estocada de muerte a la Feria de Manizales, si se tiene en cuenta que el mayor flujo de turistas es atraido por su temporada taurina.