A solo una falta de cupo donde nunca se registró discriminación, atribuyó la rectora del colegio Jaime Salazar Robledo de Tokio, el inconveniente registrado con un menor al cual según sus familiares se le había negado el derecho a la educación por su condición de discapacitado. Explicó la rectora de la Institución Educativa Sandra Milena Zamudio que el escándalo generado por la negación del cupo para el niño Robinson Andrés de 12 años la tomó por sorpresa, pues aseguró que en el colegio estudian varios niños en silla de ruedas y que en este caso se pudo haber negado el cupo por capacidad institucional mas no por su discapacidad. "Nosotros tenemos un listado de solicitudes de cupos y tenemos una capacidad instalada  y sobre esta capacidad  se va dando la matrícula y aveces algunos niños no regresan o son retirados por sus padres de familia, pero no hay ningún tipo de discriminación en la institución educativa. Tenemos niños estudiando en sillas de ruedas, tenemos niños con capacidades especiales y lo hacemos con todo el cariño y responsabilidad que nuestro ejercicio requiere, pero existe la posibilidad que esta familia como todas las del sector se hayan acercado a preguntar por cupo, pero debido a la falta de capacidad instalada nos limita, pero no se trató de discriminación", dijo la Directiva. Ante toda la inconformidad manifestada por la familia del menor y los habitantes del sector a través de RCN Radio, la rectora del colegio Jaime Salazar Robledo de Tokio, tratará el caso con las directivas y la secretaria de educación de Pereira para conseguir el cupo a Robinson Andrés para primero de bachillerato.