Foto: Fernando Andrés Tobón

“Hay unas 10 mil palmas juveniles disponibles para sembrar en el Valle de Cocora”, así lo indicó la investigadora y docente de la Universidad CES de Medellín María José Sanín Pérez.

La doctora en Biología estimó que de continuar las actuales condiciones, se tiene previsto que en el año 2090 no existan palmas de cera altas en ese ecosistema. Hizo un llamado para que se siembren la mayoría de las plantas, pero protegiéndolas del ganado con cercos para asegurar un reemplazo generacional.

María José Sanín confirmó que ningún cultivo ni extensión ganadera es amigable con la Palma de Cera, y que su única protección, en éstas condiciones, es un cerramiento de 3x3. Aclaró que la siembra para los dueños de predios privados, no representa disponer de un gran terreno.

La doctora Sanín expresó que existe una deuda enorme ya que desde hace 100 años no se hace una regeneración, situación que también debe preocupar al sector turístico, porque en algunos años no se podrán ver las palmas altas del mundo.