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Foto: Suministrada Policía de Risaralda



Más de siete años llevan los habitantes de Risaralda y Chocó esperando la terminación de las obras de pavimentación del tramo vial entre Pueblo Rico y Las Ánimas, eje vial que en época invernal deja incomunicado al Chocó con el resto del país.

Desde que el gobierno nacional anunció el mejoramiento de la vía que une a los departamentos de Risaralda y Chocó, las comunidades que habitan en la zona sólo esperan que la modernización vial toque verdaderamente sus predios, lo cual ha ocurrido a medias.

El Presidente del Concejo de Pueblo Rico, Wilfredo Herrera, señaló que son 26 kilómetros los que fueron entregados desde el año 2011 a una unión temporal, que trabaja a paso lento y siempre tiene excusas para la culminación de las obras.    



Pero las quejas no sólo son en Risaralda, los habitantes del Chocó son quienes más padecen el perjuicio de tener solamente dos vías para salir de su territorio por carretera.

Ivan Alberto Vergara, Vicepresidente Nacional del Movimiento Cimarrón de Colombia, dice que ante los constantes cierres de la vía hacia Medellín, la única alternativa es la Panamericana por Risaralda, la cual soportar todo el tráfico pesado hacia Quibdó, generando a veces demoras de hasta 6 horas para llegar a Pereira, todo por cuenta de la improvisación en las obras.



Tanto Vergara como Herrera, coinciden en que ha faltado mayor control por parte del gobierno nacional, para que sea una realidad la culminación de una obra que traería mayor desarrollo a los dos departamentos que se unen por un territorio triétnico por excelencia, donde pareciera que la prosperidad no tiene punto de llegada.