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Desplazamiento forzado en Colombia
Cortesía Defensoría del Pueblo

Durante la pandemia por el covid-19 en el 2020 “se profundizaron las consecuencias humanitarias de al menos cinco conflictos armados en Colombia, al tiempo que se agudizó la violencia contra la población civil en varias regiones del país”.

Así se señala en el informe presentado este miércoles por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en el que  manifestó su preocupación por "el aumento de víctimas de artefactos explosivos, los ataques contra la Misión Médica, la continuidad del desplazamiento y el confinamiento, la persistencia de la desaparición, y las violaciones del derecho internacional humanitario  y otras normas humanitarias”.

“En 2020 registramos nuevas desapariciones, víctimas de artefactos explosivos, ataques contra la Misión Médica, amenazas, homicidios, violencia sexual, reclutamiento y uso de menores, así como múltiples abusos contra la población civil”, afirmó Lorenzo Caraffi, nuevo jefe de la Delegación del CICR en Colombia, durante la presentación del informe 'Retos humanitarios 2021'.

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El vocero subrayó que es preocupante que los grupos  armados “continúen irrespetando el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y otros principios humanitarios, y que las comunidades sigan sufriendo los peores efectos de la guerra”.

El desplazamiento masivo y el confinamiento también crecieron en medio de la pandemia. En el 2020, según cifras oficiales, más de 21.000 personas fueron desplazadas y otras 28.123 confinadas por el recrudecimiento de las acciones armadas y artefactos explosivos en los territorios.

Regiones

Las regiones más afectadas por el desplazamiento masivo son Nariño, seguido por Chocó, Antioquia, Norte de Santander, Cauca, Córdoba, Bolívar, Caquetá, Huila y Valle del Cauca. Mientras que el mayor confinamiento se registró en el Chocó, Antioquia, Nariño y Cauca.

El reporte del CICR registró 389 víctimas de artefactos explosivos, "la cifra más alta de los últimos cuatro años; entre estas personas se encuentran 226 civiles". Estos hechos  ocurrieron en 69 municipios del país, 41 de los cuales  no registraban  incidentes en 2019. Los Departamentos con mayor afectación son Norte de Santander con 80 eventos, Nariño 78, Antioquia 64, Cauca 50, y 27 en el Valle del cauca.

Lorenzo Caraffi, jefe de la Delegación del CICR en Colombia, destacó el aumento de las agresiones contra la Misión Médica. “El año pasado la Mesa Nacional de Misión Médica registró 325 ataques contra el personal de salud, instalaciones y vehículos sanitarios, la cifra más alta que se ha reportado en los últimos 24 años".

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Sostuvo que "entre los eventos documentados hay amenazas, lesiones y estigmatización contra el personal de salud, así como bloqueo de ambulancias, entre otros. El 32% de estos eventos ocurrieron en contextos relacionados con la pandemia de Covid-19”, acotó Caraffi.

En el informe del CICR  también indica que, “en promedio cada tercer día un nuevo caso de desaparición relacionado con el conflicto y la violencia armada. Este dato, aunque resulta preocupante, no evidencia la magnitud total del fenómeno, probablemente la dimensión de la tragedia es mucho mayor”, advierte el CICR.

La Delegación del CICR hizo un llamado para que dentro del Plan Nacional de vacunación que Colombia está implementando contra el covid-19, “las poblaciones más vulnerables tengan acceso a la vacunación. “Estamos hablando, por ejemplo, de poblaciones en zonas afectadas por el conflicto armado y la violencia, personas con discapacidad, migrantes y personas detenidas”, dijo Caraffi.

El año pasado, señala el reporte, “más de la mitad de los departamentos del país sufrieron de manera simultánea el impacto de distintas consecuencias humanitarias. El riesgo y la presión sobre la población civil aumentó considerablemente en varias regiones, pero paradójicamente esta realidad se invisibilizó”, advierte el CICR.

Agrega que la pandemia “generó mayores obstáculos para que las víctimas pudieran acceder a las rutas de atención estatal y de atención humanitaria, así como para que las instituciones pudieran acceder a ellas”.

Lorenzo Caraffi, jefe de la Delegación del CICR en Colombia, puntualizó que ante el recrudecimiento de las acciones violentas y violación al DIH, “el CICR adaptó sus operaciones y se esforzó para mantener la cercanía con las comunidades. El año pasado 1.198.000 personas se beneficiaron con su labor humanitaria. Durante este año también fue relevante el trabajo conjunto con la Cruz Roja Colombiana, lo que permitió llegar a un mayor número de personas con necesidades que requerían una respuesta inmediata”.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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