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La acción desmedida del hombre ha terminado casi que con la mayoría de las especies.

RÍO AMAZONAS
La acción del hombre ha afectado de manera considerable al ecosistema.
Jairo Tarazona / RCN Radio

Hoy en el Río Amazonas y en sus orillas es poco probable encontrar o toparse con un delfín, un caimán, los manatíes o el pez que durante siglos ha sido el Rey del río: el Pirarucú, pez que en sus mejores tiempos podía alcanzar 6 metros de largo y muy apetecido por su exquisita carne.   

Así como la corrupción, el narcotráfico, la minería ilegal y la deforestación son las principales amenazas que afronta la amazonia en Colombia, Brasil y Perú; la pesca y caza indiscriminada, el tráfico de fauna y la sobre población humana han puesto en vía de extinción a las más preciadas especies del pulmón del planeta.   

 Afortunadamente y a pesar de los escasos recursos, existen varias organizaciones colombianas, internacionales y de comunidades indígenas que luchan por la protección y conservación. Una de ellas es la Fundación Omacha, que desde hace varios años trabaja en la observación responsable de bufeos o delfines rosados, la protección de las zonas de “pepeaderos” (lugar donde hay gran oferta de semillas y frutos aprovechados por diferentes especies de animales) y todo lo relacionado con la educación ambiental.

RCN Radio hizo un recorrido por varias comunidades indígenas y llegó hasta Puerto Nariño, a 87 kilómetros de Leticia, donde se encuentra la sede de Omacha en el Amazonas.               

Lilia Java, coordinadora de esa fundación, cuenta que ya están extinguiéndose los delfines, el Pirarucú, uno de los peces más grandes de agua dulce del mundo, los manatíes, la araguana otro pez, las nutrias, los caimanes, entre otros animales del río más caudaloso del mundo.                                          

“Hay una gran preocupación con los manatíes porque es una especie que por muchos años nos ha brindado la filtración y el buen uso del agua. La Nutria es otra especie que no se ve, ya no la encontramos tan fácil", señala Lilia Java.                                 

En cuanto a los caimanes que abundaban a las orillas del río, añade  que sólo se pueden ver en la noche, “pero ya no como hace 20 o 30 años atrás que pudimos gozar de tener la facilidad de ver los caimanes en los lagos y caños y disfrutar de eso, porque además son especies que nos sirven de alimento".                       

Lilia, que pertenece a la etnía Kokama, dice que el peligro que padecen estos animales se debe al crecimiento de la población humana en la región y de la misma forma al incremento de sus necesidades.               

“Ha cambiado tanto nuestra sociedad que estamos haciendo una actividad extractiva inconscientemente y no hemos tenido un momento para pensar sí estamos actuando buen frente a mi medio, mi lago, mi ecosistema, ¿sí estamos haciendo buenos programas de conservación?, se pregunta la coordinadora de la Fundación Omacha.

Navil Cariuasari, también pertenece a la tribu Kokama, trabaja en la Isla de Los Micos como guía turístico y está tratando de sacar adelante un proyecto de protección y conservación de tortugas y osos perezosos.

“Las tortugas se están acabando, aquí en el Amazonas, tenemos 3 tipos: la charapa, el cumbiso y la taricaya, que son muy perseguidas por la carne y con la comercialización ya casi no hay. Por eso pensamos que entre todas las comunidades podemos cuidar, pero nos perjudican los comerciantes que las compran y las revenden y por eso nos estamos quedando sin tortugas", indica Navil.                             

A media hora de Puerto Nariño, caminando por una trocha enfangada está la Reserva Woachine, donde se conservan algunas especies que no se observan en el Río Amazonas.

 Miguel Maceo, un aborigen Ticuna es el coordinador del lugar. Nos dice que Woachine significa en Ticuna, ‘árbol grande', como catalogan a la Ceiba, que la consideran sagrada porque allí nacieron. Son una asociación conformada  por toda la familia, papás, hermanos, hijos y nueras.  “Aquí es una reserva natural donde conservamos varias especies del trapecio amazónico y también de flora y fauna".

Tenemos un Pequeño estanque con el Pirarucú, la gamitana, otro pez, tortugas y 3 clases de caimanes", acota Miguel y aclara que se sostienen con las donaciones de los visitantes y el apoyo de la Fundación Omacha.             

Este martes 10 de abril llegarán a Leticia, el Presidente Juan Manuel Santos, el Ministro del Medio Ambiente, Luis Gilberto Murillo y la Primera Ministra de Noruega, Erna Solberg, quienes visitarán algunos lugares en los cuales se trabaja en la protección y conservación del Medio ambiente en este pulmón del planeta, que está en riesgo de desaparecer, si no se toman acciones urgentes.                                 

Los habitantes del Amazonas le piden al Gobierno Nacional que destine los recursos necesarios para sacar del abandono y la indiferencia a esta región olvidada de Colombia y que ojalá, realice acciones urgentes y tome medidas extremas  para salvarla y que estas visitas no sean simplemente protocolarias para dar una buena imagen al visitante. 

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