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Foto: RCN Radio

Para el Representante en Colombia del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Todd Howland, el 2017 fue un año de esperanza por la dejación de las armas por parte de las FARC, pero al mismo tiempo de decepción por la lentitud y dificultades en la implementación de los acuerdos de La Habana y la aplicación efectiva de los derechos de las víctimas.

En entrevista con Rcn Radio sobre el balance de los derechos humanos y la puesta en marcha de lo pactado en Cuba con las FARC, Howland señaló que este ”fue un año de esperanza pero de pequeña decepción en razón de las expectativas no realizadas, enfrentamos varias resistencias políticas y violentas en razón de mejorar la situación de los derechos humanos”, subrayó el representante diplomático.

Acotó que el proceso de paz con las FARC ha sido el centro del debate y resaltó que hay lugares como el sur del Tolima y norte del Huila que están disfrutando la paz que no la tenían, pero dijo que por el contrario en Tumaco y otras regiones “están sufriendo mucho por el vacío de poder dejado por las FARC, en los cultivos ilegales no hay transformación y hay grupos ilegales que están intentando entrar y tomar rentas ilegales y eso está generando miedo violencia, durante tantos años no había tantas masacres en las zonas controladas por las FARC”, puntualizó Howland.

Agregó que hay varias políticas de gobierno y del Congreso de la República en la implementación de los acuerdos de paz que no están funcionando, como la sustitución de cultivos ilícitos y el desarrollo rural “que son elementos críticos para transformar la vida de estas personas, si no hay coca, ni minería ilegal no va a haber tanta violencia porque los grupos ilegales no tendrán tanto interés”. Acotó que las FARC salieron hace más de un año de varias zonas pero todavía están los mismos cultivos ilícitos que había allí antes y recomendó arrancar y profundizar los esfuerzos para la sustitución.

Howland dijo que con los acuerdos de La Habana hubo una ambición muy grande de cubrir todo Colombia en un año y no funcionó, “ se tienen que revalidar y concentrar esfuerzos en las transformaciones necesarias y de esa manera liberar a la gente de esos grupos ilegales y poco a poco hacer los cambios de manera integral , estamos aprendiendo que la situación es más compleja de lo que esperábamos”.

Las circunscripciones especiales de paz

Para el Representante en Colombia del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Todd Howland, el Congreso de la República le falló a las víctimas al rechazar las Circunscripciones especiales de paz. “Sí se les fallo, hay obligaciones que el Estado tomó voluntariamente, no son con los acuerdos de paz, sino que también hay una obligación del Estado que incluye al Congreso y en este caso no se hizo“.

Añadió que hay un problema profundo en Colombia en razón de la exclusión política, “en zonas rurales la gente gasta un día para votar y esos votos son capturados por partidos políticos que ponen la lancha, el transporte y eso es del siglo pasado”.

Recalcó que las curules especiales son una parte de la solución para las víctimas porque, dijo, hay varios departamentos que no tienen congresistas como Putumayo, “¿cómo pueden sentirse representados si no hay nadie que los represente? - hay gente en estas áreas afectadas por el conflicto y no hubo un esfuerzo para hacerles un reconocimiento, para facilitar más inclusión, no hay ningún país en el mundo donde los partidos quieran compartir el poder político y Colombia demostró que no es la excepción”, enfatizó Howland.