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Estados Unidos y Rusia reanudarán diálogo sobre Siria

Presidente ruso Vladimir Putin junto al presidente de EE.UU. Barack Obama. / Foto: AFP



El presidente ruso, Vladimir Putin, que quiere que su aliado Bashar al Asad vuelva al centro del tablero en la cuestión siria, se encontrará el lunes en Nueva York con Barack Obama por primera vez en más de dos años.

"Nos hemos puesto de acuerdo para una reunión con Obama", declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a las agencias de prensa rusas y agregó que Putin se entrevistará también con el primer ministro japonés, Shinzo Abe.

El activismo ruso, diplomático y militar, parece que comienza a funcionar. Varias capitales, entre ellas Berlín y Ankara, han expresado públicamente en estas últimas 24 horas su intención de implicar al presidente sirio en la búsqueda de una solución al conflicto.

Moscú y Washington pueden encontrar "ámbitos de cooperación" en Siria, si Rusia, que reforzó su presencia militar en el terreno, no se limita únicamente a defender a Asad, estimó el jueves el secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter.

"Si por el contrario arroja más leña al fuego de la guerra civil, no será productivo", agregó.

Los presidentes estadounidense y ruso, cuyas relaciones son frías a raíz del conflicto en Ucrania, celebrarán su primer encuentro oficial desde junio de 2013.

Desde hace una semana, el creciente apoyo de Rusia a su aliado sirio, especialmente militar según Washington y la OTAN, genera preocupación y perplejidad en los países occidentales.

En vísperas de la Asamblea General anual de Naciones Unidas en Nueva York, en la que Siria será uno de los temas principales, Rusia aumentó la presión al anunciar maniobras militares navales de "rutina" en el este del Mediterráneo.

Esa ayuda militar va a la par de una ofensiva diplomática de Putin, que exhortará en Nueva York a formar una gran coalición internacional contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) que incluya al régimen de Asad, al que Rusia aporta un respaldo sin fallas desde el comienzo de la guerra, en 2011.

Esas acciones militares y políticas obligan a los países occidentales, divididos e impotentes ante la tragedia siria, a tratar de encontrar una posición común.

Reino Unido, Francia y la OTAN manifestaron el jueves su "preocupación" por el reciente refuerzo de las capacidades militares rusas en Siria.