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Por: Juan Pablo Latorre

Cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal revelaron que entre enero y julio de este año, 102 niños y adolescentes han perdido la vida por inmersión, especialmente en edades de entre 0 y 4 años.

Diana Cendales, directora ejecutiva de A Salvo, encendió las alarmas del incremento de estas cifras en el país."Lo que más nos preocupa es que los niños menores de cinco años son más propensos a sufrir de ahogamientos" expresó.

La directiva de la fundación que busca prevenir estas tragedias, hizo un llamado a los padres de familia para evitar que estos hechos se repitan.

"Este es un llamado para los padres y cuidadores para evitar cero distracciones. No chatear, no leer, no consumir bebidas alcohólicas pues los niños de este rango de edad pueden ahogarse en cantidades mínimas de agua y tan sólo se necesitan algunos pocos segundos para que esto sea fatal", expresó.

Sandra Riso, madre de Nicolás Quevedo Riso, el niño de 7 años que murió el año pasado en medio de una actividad de bomberos en una piscina de Bogotá, aseguró que su hijo falleció por un descuido que podría ser prevenible si existieran más normas entorno a la utilización de las piscinas.

Riso dijo que "en este caso no asignaron un salvavidas especializado con los que cuenta la institución para los niños y niñas que asistieron y tampoco tuvieron en cuenta que mi hijo no sabía nadar a pesar de que ellos los sabían".

La madre de este menor precisó que "fue un descuido fatal. Mi hijo falleció y por parte de los bomberos quedó en el olvido".

Entre tanto, Hortensia Espitaleta Presidenta de A salvo, relató cómo su hija falleció en un accidente similar. "Hace nueve años mi vida cambió en un accidente. Mi hija Mariana de dos años de edad pierde la vida en una piscina", señaló.

Afirmó que "ella se ahoga en silencio y desde ahí yo decidí actuar porque esto cambia la vida para siempre y lo hice para prevenir accidentes y ver por qué Mariana se había ahogado".

Llama la atención que en las cifras que revela el Instituto Nacional de Medicina Legal, la mayoría de casos se presentan en Antioquia, Valle del Cauca, Santander y Meta, que son al parecer algunos de los sitios más turísticos del país.