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Evalúan virus del oeste del Nilo en la isla

Este estudio representa la primera aproximación de vigilancia del virus, y a pesar de que no se detectó la presencia en la isla, existe el riesgo potencial de su aparición, difusión y permanencia por varias razones

La Universidad Nacional de Colombia, a través del grupo de científicos e investigadores de la facultad de medicina veterinaria y de zootecnia, evalúan existencia del “virus del oeste del Nilo” en el archipiélago.

El virus del Oeste del Nilo, es el agente causal de una enfermedad zoonótica transmitida por mosquitos, en la cual, las aves son el principal vehículo de difusión. Por medio de una evaluación se puede determinar su detección temprana. Los hombres, los equinos y otros vertebrados son los hospederos terminales de este virus.

Teniendo en cuenta que a Colombia llegan aves migratorias provenientes de Centro y Norteamérica, en donde se ha reportado la enfermedad, dos investigadores evaluaron la presencia de este virus en San Andrés.

La infección en el ser humano suele ser el resultado de las picaduras de mosquitos después de que han picado a las aves, en cuya sangre circula el virus durante algunos días. El virus pasa a las glándulas salivales del mosquito, que cuando pica puede transmitirlo a los seres humanos y a otros animales, en los que luego se multiplica y posteriormente causa la enfermedad.

La infección por el virus del Nilo Occidental es asintomática en aproximadamente un 80% de las personas infectadas, en las demás puede causar la llamada fiebre del Nilo, que se caracteriza por dolores de cabeza y en el cuerpo produce cansancio, náuseas, vómitos, a veces, erupción cutánea (del tronco) y agrandamiento de ganglios linfáticos.

El Grupo de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de La Salle y de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional, realizaron el estudio en seis estaciones del programa de monitoreo y conservación de aves migratorias de la fundación ProAves, en San Andrés.

Todas las aves fueron marcadas y a cada individuo capturado se le tomó dos muestras de la orofaringe, (parte posterior de la garganta), con hisopos de algodón sobre la mucosa.
Se tomaron muestras de 300 individuos de 21 especies de aves; 40 individuos de 13 especies eran migratorios.