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Excomisionado Luis Carlos Restrepo niega dadivas a las Farc

El excomisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, quien se encuentra prófugo de la justicia, negó que las obras que se hicieron en una zona entre Tolima y Valle del Cauca en medio de acercamientos con las Farc, hayan sido para favorecer al grupo al margen de la ley.

Restrepo, quien reveló este miércoles un comunicado a través del expresidente Álvaro Uribe, aseguró que las denuncias que en ese sentido hicieron los partidos de la Unidad Nacional, son una ‘cortina de humo’ sobre los señalamientos que ha hecho el Centro Democrático.

Según el hoy senador Uribe, Luis Carlos Restrepo explica que las obras que realizó como Comisionado de Paz, y se adelantaron en diferentes regiones, fueron contratadas con la gobernación del Valle y la Federación de Cafeteros.

"En el Tolima se hizo la carretera, ataco - planadas - Rioblanco, apoyó a comunidades a través de contratos con la gobernación del Valle del Cauca y con la Federación de cafeteros con toda la transparencia", aseguró Uribe.

El senador Uribe indicó que esta aclaración de Restrepo desmiente las ” infamias que se han querido proyectar, de que Luis Carlos Restrepo siendo Comisionado de paz de nuestro gobierno había hecho contratos para alagar a las Farc".

En el Comunicado, Luis Carlos Restrepo indica que “esta es otra cortina de humo para no responder a los señalamientos serios que ha hecho el Centro Democrático sobre el mal manejo de un proceso de diálogo con grupos ilegales, que en vez de traernos la paz nos trae cada día mayor inseguridad y violencia”.

Este es el comunicado del excomisionado de paz

Bogotá, 22 de octubre de 2014 (CD). A continuación, la declaración del ex Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, sobre los acuerdos especiales que se manejaron desde Fondo de Programas Especiales para la Paz, con el fin de llevar bienestar a corregimientos vulnerables y zonas deprimidas del territorio nacional.

“El Gobierno de la Seguridad Democrática tuvo como propósito central consolidar la presencia y control por parte del Estado en todo el territorio nacional. Se fortaleció la Fuerza Pública, se impulsó la desmovilización de grupos ilegales y se incrementó la inversión social en zonas con problemas de pobreza y violencia crónicas.

Como elemento para generar condiciones adecuadas para la consolidación de la seguridad y la paz, desde presidencia de la República, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Acción Social y el Fondo de Programas Especiales para la Paz, desarrollaron un acuerdo macro para llevar bienestar a corregimientos vulnerables y zonas deprimidas del territorio nacional. En este empeño, colaboraron otras instituciones, como el ministerio de Transporte, ministerio de Defensa, la Federación Nacional de Cafeteros y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, a cuyo cargo estuvo la ejecución de varios proyectos.

Entre las zonas beneficiadas estuvo la Sierra Nevada de Santa Marta, los municipios de la antigua zona de distensión en los alrededores de La Macarena, la cordillera vallecaucana y el Sur del Tolima, y muchas otras. Como parte del programa de intervención en Valle y Tolima se adelantaron proyectos como: reconstrucción de caminos veredales en Pradera y el corregimiento de Barragán; pavimentación de la vía Ataco Planadas; reconstrucción de la vía Chaparral Rioblanco; mejora de la vía Planadas-La Herrera; reconstrucción del puesto de Policía en Barragán y construcción de una Estación de Policía en Florida.

Como parte de estos proyectos, que ayudaron a consolidar el control territorial por parte del Estado, el señor Henry Acosta participó en la ejecución de programas de asistencia a las poblaciones de la cordillera vallecaucana. Dichos programas habían sido previamente elaborados por la gobernación del Valle. Hoy se quiere mostrar ese contrato como una colaboración con el terrorismo. Habrá que declarar entonces como colaborador del terrorismo a la Federación Nacional de Cafeteros, que bajo la dirección del Dr. Gabriel Silva, ejecutó proyectos similares. Y a la gobernación del Tolima, que hizo algo similar en su departamento.

Para desviar el debate sobre la entrega vergonzosa del país en las conversaciones de La Habana, mientras los interlocutores del Gobierno siguen matando, reclutando menores y traficando con drogas, los senadores de la Unidad Nacional quieren presentar al gobierno de la Seguridad Democrática como complaciente con el terrorismo. Algo que para el ciudadano corriente resulta contraevidente. Esa es otra cortina de humo para no responder a los señalamientos serios que ha hecho el Centro Democrático sobre el mal manejo de un proceso de diálogo con grupos ilegales, que en vez de traernos la paz nos trae cada día mayor inseguridad y violencia”.