Colprensa - Sofía Toscano)

En un comunicado, el Consejo Político Nacional del Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), aseguró que hay una campaña de desprestigio y ataque personal que usa el tema de la violencia sexual contra sus integrantes “como caballito de batalla” y afirmaron que si hay casos “donde se faltó a la norma, serán juzgados por la JEP y los hombres y mujeres en proceso de reincorporación, se someterán a los designios de los tribunales”. Asegura ese movimiento que se trata de calumnias que van aumentando en la medida en que amplían sus mensajes por la construcción de un país incluyente y con justicia social. “¿Será el miedo de los sectores conservadores frente a nuestra presencia electoral motivo de tanta difamación y mentira?”, se preguntan . Así mismo, claman por una nueva forma de hacer política “que privilegie las ideas y por una nueva forma de comunicar que sume y no exacerbe el odio” La Farc también exige que no se revictimice a las mujeres y hombres víctimas de distinto orden y pide “que se respeten los canales y los tiempos acordados para aplicar la justicia, que aceptamos y respetamos”. Acotan que las Farc “fueron una organización política con normas de convivencia y reglamento estricto para los y las combatientes que definían el relacionamiento interno y con la población civil. Lo incumplimiento a esas normas eran sancionados con el mismo rigor de su gravedad”. De igual modo, agregan que su política fue de inclusión de la mujer y valores revolucionarios en los hombres y mujeres que conformaron sus filas y en los acuerdos de La Habana (Cuba), aceptaron someterse a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP)," pero también aceptamos que aquellos hombres y mujeres que hubiesen cometido actos no relacionados con la lucha política deberían someterse a la justicia ordinaria". Subrayan que esa decisión está contemplada en el punto cinco del Acuerdo Final en el punto de víctimas, artículo 40, que señala que no serán objeto de amnistía, ni indulto, ni de beneficios equivalentes a los delitos de lesa humanidad, el acceso carnal violento y otras formas de violencia sexual, entre otros. En cuanto a las denuncias de aborto, la Farc aseguran que tenían una normativa interna que explicaba a las mujeres “que buscaban el ingreso a la guerrilla que, debido a los rigores de la guerra, no se admitían embarazos”. Por último, añaden que “se promovía el uso de anticonceptivos y se entregaba formación para una vida sexual saludable y responsable. Las mujeres embarazadas debían tomar la decisión de asumir su maternidad y retirarse de la fuerza o dar por terminado su estado”.