Foto: RCN Radio

En un acto simbólico que se cumplió en las instalaciones del colegio Inem de Cali, la Fiscalía entregó este sábado los restos de la exguerrillera del M-19 Mónica Molina Beltrán, asesinada y desaparecida durante la toma del Palacio de Justicia en Bogotá en noviembre de 1985.

Con la entrega de los restos óseos, se acaba una parte del ciclo de 32 años de incertidumbres. Sin embargo, para la familia aún es necesario conocer la verdad y que la justicia determine responsabilidades.

"No se conoce la verdad, porque queremos saber qué ocurrió, cómo fue asesinada. Realmente no sabemos los hechos reales al interior del Palacio. Lo único que ha reconocido el Estado, es que ya la reconoció como una desaparecida del Palacio de Justicia. Al entregar estos huesos, tenemos una primera parte pero aún falta por decir todo", sostuvo Patricia Molina, hermana de Mónica.

Durante el acto simbólico que adelantó la fiscalía como parte de la reparación, el representante legal de la familia Molina Beltrán, Eduardo Carreño Wilches, abogado de la corporación José Albear, destacó que los responsables tienen nombre propio, pero han sido omitidos por la justicia.

"En estos hechos debe responder el expresidente Belisario Betancur, quien aceptó los hechos. El Ministro de la defensa, Miguel Vega Uribe, que ya falleció. El jefe del Estado Mayor Conjunto que estuvo frente al operativo y de ahí para abajo. Lo realmente trascendental es que hay muestras de que hubo ordenes para asesinar a los participantes de la toma del Palacio de Justicia, pero quién las ejecutó, es lo que debemos saber".

Los restos de Mónica Molina Beltrán permanecerán hasta este domingo 21 de enero en el Colegio Inem de Cali, para luego ser llevados a un cementerio en el sur de la ciudad.