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Cultivos de coca. Foto suministrada por el Ejército.



El anuncio del ministro de Defensa con respecto a que se volverá a fumigar con glifosato en todo el país, causó revuelo en el Congreso de la República que abrió el debate sobre la utilización de este químico.

Para algunos, es una decisión infortunada ya que los estudios demuestran que el glifosato es perjudicial para la salud.

Así lo advirtió el senador Armando Benedetti quien dijo que “me sorprende esa declaración ya que está claro y así lo afirman los estudios médicos en los que se dice que el glifosato afecta la salud de las personas y los alimentos que entran en contacto con esa sustancia"

Benedetti dijo es peor el remedio (glifosato) que le enfermedad (cultivos ilícitos).

“Yo quisiera preguntar si algún padre es capaz de darle una medicina a sus hijos cuando la mitad de las posibilidades es que le pase algo peor a la enfermedad; y eso es lo que está pasando con el glifosato”, añadió.

Otros consideran que se trata de una buena alternativa que necesitaría un mayor número de erradicadores.

El senador Jimmy Chamorro dijo que “podría ser una alternativa posible, que se podría adelantar de forma exitosa, pero se debe profundizar en este estudio, ya que a simple vista se puede ver que la fumigación terrestre evitaría que se afecte indiscriminadamente otros cultivos y la población”.

Otros creen que se trata de una manera muy tibia de parte del Ministerio de Defensa de reconocer el error que se cometió al prohibir la aspersión aérea. Según el uribismo, ese tipo de fumigación pondría en peligro la vida de los erradicadores manuales y terrestres.

El senador Alfredo Rangel dijo que “seguramente los cultivos seguirán creciendo porque las Farc van a seguir minando los cultivos de coca y muchos fumigadores manuales van a resultar afectados por francotiradores y las minas puestas por las Farc alrededor de esos cultivos”.

Política antidrogas

La política antidrogas que planteará el gobierno colombiano ante la ONU durante esta semana también es objeto de análisis por parte de los sectores políticos.

El senador Benedetti asegura que la lucha contra las drogas ha sido un fracaso, pero por ahora no se atreve a hablar de legalización.

“Se debe cambiar la política antidrogas, porque las personas que ganan dinero no solo son los productores de drogas, sino aquellos que hacen armas y aquellos que hacen lobby en el Congreso de Estados Unidos para existan más leyes y presos que beneficien a las concesiones privadas que manejan las cárceles”, sostuvo.

El senador Jimmy Chamorro, quien tiene citado al Gobierno a un debate sobre este tema, aseguró que el enfoque de la lucha contra el narcotráfico debe plantear una completa política de atención de los consumidores y no la legalización de la droga.

“Este tema se debe analizar desde el punto de vista de la comercialización, de la cooperación, pero debe haber una fuerte lucha porque Estados Unidos sigue siendo el principal país consumidor de drogas, pero ahora tenemos otro problema y es que Colombia ya no solo está produciendo, sino que está siendo un país consumidor de drogas”, sostuvo.

Algunos sectores liberales y reducidos del Congreso de la República sí plantean abiertamente la legalización de la droga como método contundente para combatir el narcotráfico.