La delegación del gobierno de Colombia en los diálogos de paz con el ELN rechazó el atentado del lunes contra uno de los principales oleoductos del país atribuido a esa guerrilla.

En un comunicado desde Quito, sede de los diálogos, el gobierno recuerda que el atentado "perpetrado por el ELN al oleoducto Caño Limón Coveñas" se da mientras ambas delegaciones discuten "la posibilidad de acordar un cese al fuego bilateral y temporal" con motivo de la visita del Papa Francisco a Colombia la semana próxima.

"Es de la mayor importancia resaltar la necesidad de que dicho cese al fuego esté acompañado de un cese de hostilidades como, entre otros, los ataques a la infraestructura", señala el comunicado.

El ataque, en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, produjo la caída de crudo en dos riachuelos del municipio de El Carmen y obligó a suspender el bombeo.

"Contaminar fuentes de agua, es decir acueductos, es la forma más degradada de practicar el terrorismo contra la población civil", declaró el jefe negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo.

Según Ecopetrol, la mayor empresa de crudo de Colombia, en lo que va del año se han registrado 43 ataques contra la misma tubería, incluido el de este lunes.

El gobierno de Colombia y el ELN tienen previsto cerrar el viernes a las afueras de Quito el tercer ciclo de negociaciones de paz iniciadas en febrero.

Tras reunirse el lunes con el presidente ecuatoriano Lenín Moreno, ambas delegaciones dijeron estar "empeñadas" en lograr un cese al fuego bilateral temporal antes de la visita del pontífice, del 6 al 10 de septiembre, cosa que podría ser anunciada este viernes.

El gobierno le exige a la guerrilla que renuncie al secuestro, los atentados contra oleoductos, la siembra de minas antipersonales y el reclutamiento de menores de edad.

El ELN, por su parte, espera un "compromiso más fuerte" por parte del gobierno para detener los asesinatos de líderes sociales a manos de paramilitares.

AFP