El contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, reveló que el organismo investiga 600 casos de posible cobro irregular de pensiones, luego de detectarse que personas fallecidas seguían recibiendo el pago de este derecho contractual. López Arévalo, aseguró que en la auditoría preliminar se pudo comprobar la existencia de 6 casos de fraude, precisamente en el cobro de la pensión. "En un sondeo que hizo la Contraloría encontramos algunos lázaros en el departamento, los llamo así porque encontramos 6 muertos que cobraban mensualmente sus pensiones, unos durante 11 meses, otros durante 6 meses, 8 meses, y vamos a revisar 600 casos de difuntos para mirar si realmente están cobrando o no pensiones", afirmó. El contralor departamental dijo también que este hecho representaba la necesidad de una profundización en las investigaciones, por cuanto el costo de este fraude pensional podría ascender a cifras multimillonarias. "Eso genera una alerta porque también el particular genera herramientas de corrupción; cuando el particular no informa que la persona fallece, pues es precisamente para seguir aprovechándose de los recursos que la Nación le provee", agregó López. Finalmente el contralor de Cundinamarca cuestionó la efectividad de las bases de datos del Ministerio de Salud, dado a que según él se encuentran dificultades al cotejar la información que provee la Registraduría Nacional, para investigar estos hechos.