El Instituto Nacional de Vías inició los planes de control ambiental en el sector en el que se desarrollan las obras del Túnel de la Línea para evitar afectaciones irreparables al ecosistema mientras se elige al consorcio que las terminará, luego de la caducidad de contrato que se había adquirido con la Unión Temporal Segundo Centenario. Carlos García, director del Invías, aseguró que se instaló una mesa permanente para hacer seguimiento a esta situación, con el fin de vigilar constantemente el desarrollo de los trabajos de prevención ambiental, especialmente en lo que tiene que ver con las aguas residuales. “Buscamos garantizar que las aguas que salen de los diferentes tramos de la obra, en especial lo que tiene que ver con los túneles se puedan encauzar y tratar para evitar afectaciones a la salud de la comunidad, en especial la de Calarcá, que es por donde principalmente transitan”, dijo el director del Invías. García insistió en que se espera que las obras del Túnel estén finalizadas a más tardar en 12 meses, luego de su adjudicación en el mes de marzo. La licitación fue abierta nuevamente hace 13 días por un valor de 238 mil millones de pesos para finalizar el 12% de las obras que hacen falta. El pasado primero de diciembre el Instituto Nacional de Vías dio por terminado el contrato con la Unión Temporal Segundo Centenario después de habérsele otorgado cuatro prórrogas que representaron 39 meses adicionales y recibir las obras con un avance del 88 por ciento, por lo que la firma que resulte ganadora de esta nueva licitación pública deberá ejecutar el 12 por ciento faltante.