El alcalde encargado de Cartagena de Indias, Sergio Londoño, afirmó que será la Justicia la que tendrá que decidir si se demuele o no el edificio "Aquarela", cuya construcción puede afectar el entorno del Castillo de San Felipe de Barajas, una de las joyas arquitectónicas de esa ciudad colombiana.

"No es competencia en estos momentos de la Alcaldía de Cartagena decidir si se demuele o no el edificio porque el hecho se enmarca dentro de una acción popular que instauró el Ministerio de Cultura y la Procuraduría", dijo Londoño.

La construcción del complejo residencial se detuvo en octubre pasado por solicitud del Ministerio de Cultura de Colombia, que aseguró que presuntamente se violaron las normas de protección del patrimonio y se afectó directamente el Fuerte de San Felipe de Barajas.

El proyecto en cuestión consta de cuatro torres de 30 pisos cada una, la primera de las cuales ya está en construcción y es visible a uno de los costados de esa fortaleza militar, considerada una de las obras de ingeniería militar más importantes del período colonial en Latinoamérica.

Según el secretario de Planeación de Cartagena, Irvin Pérez, la administración pública está "a la espera de que la orden judicial se desarrolle. Sin embargo es claro que existe una violación a la norma patrimonial".

"Las medidas que podía tomar la administración ya han sido tomadas, ya hay una suspensión y hay una solicitud al Ministerio de Cultura de revisión en el mismo sentido", agregó.

El pasado 22 de diciembre el Gobierno recibió una carta de la directora del Centro del Patrimonio Mundial, Mechtild Rössler, en la que aseguraba que "la actual torre en construcción que ha alcanzado ya los 20 pisos y es prueba objetiva y demostrable del riesgo que representa para Cartagena en su condición de bien inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial".

Agregó que "el Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco desea reiterar su más alta preocupación con respecto a los potenciales impactos negativos presentes y futuros del complejo Aquarela Multifamiliar en los elementos que conforman el valor universal excepcional del bien inscrito en la lista de patrimonio".

"El Centro del Patrimonio Mundial confía plenamente en que el Estado parte Colombia tomará acción inmediata para cumplir con sus obligaciones de protección y manejo y así asegurar la conservación del Valor Universal Excepcional que sustenta la inscripción de Cartagena la lista del patrimonio mundial para beneficio de presentes y futuro futuras generaciones", concluyó Rössler.

El alcalde de Cartagena aseguró que la ciudad continuará siendo patrimonio de la humanidad "pase lo que pase".

"Nosotros somos un patrimonio vivo de la humanidad y seguiremos defendiendo el patrimonio de todos los cartageneros", detalló.

Asimismo, Londoño indicó que no está en capacidad de establecer el impacto que tendría el que Cartagena perdiera la designación como patrimonio de la humanidad, "porque en este momento no se ha hecho una evaluación técnica, clara, contundente sobre qué ha significado desde 1985 hasta ahora el patrimonio".

Cartagena de Indias tiene delimitada alrededor del Castillo de San Felipe "un área de influencia o zona de amortiguamiento", donde las construcciones a realizarse deben ser previamente aprobadas por el Ministerio de Cultura.

La construcción del Castillo de San Felipe se hizo en el siglo XVI durante el reinado de Felipe II y se convirtió en una fortaleza inexpugnable en la defensa de la ciudad de los ataques de piratas y corsarios.

EFE