El candidato presidencial, Humberto de la Calle y el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa. Fotos: Colprensa

Desde mediados de 2016 el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa ha suscitado una dura polémica por cuenta de su intención de construir tres avenidas sobre terrenos de la reserva Thomas van der Hammen. En defensa de su propósito, Peñalosa aseguró en su momento que el área protegida no tiene nada distinto a “cualquier otro potrero de la sabana”. Aunque por varios meses defendió que los proyectos son decisivos para “desembotellar” el tráfico en el noroccidente de la capital, su calificativo de “potrero” ha sido objetivo de duras críticas. Y es que mientras hay una serie de expertos que defienden la reserva con argumentos técnicos y científicos, desde la Alcaldía defienden el objetivo de construir las avenidas. Al respecto, hoy se fue lanza en ristre el candidato presidencial liberal, Humberto de la Calle Lomabana. El exjefe negociador en redes sociales lanzó un vainazo en contra del alcalde cuestionando que en el pasado llamara potrero a la Thomas van der Hammen. “Donde algunos ven un potrero para construir un condominio de lujo, yo veo un corredor ambiental que tenemos que proteger y revitalizar. #VanDerHammen” Esta semana el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) Néstor Franco, aseguró que esa entidad no es competente para convocar a una consulta popular sobre la intervención de la reserva Tomas Van der Hammen. “Nosotros hemos revisado la norma que regula las consultas populares y encontramos que esa es una competencia únicamente asignada a las entidades de carácter territorial”, indicó. Igualmente sostuvo: “En el caso de la CAR es una autoridad ambiental del orden nacional con unas competencias absolutamente demarcadas que nos impide hacer este tipo de convocatorias (…) lo cierto es que la CAR por su carácter ambiental misional está impedida para hacer ese tipo de convocatorias”. Esta declaración la entregó Franco a raíz de un fallo de acción de tutela en la que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca le ordenó a esta corporación ambiental, responder si estaba o no facultada para convocar a una consulta en este sentido. De momento es incierto cuál va a ser el futuro del territorio protegido de la zona de la reserva. El debate al parecer se prolongará en el tiempo frente a los conflictos ambientales que hay frente a los grandes proyectos de infraestructura de la ciudad.