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La contaminación con petróleo también está matando animales en el Casanare

Comunidades y campesinos de los municipios de Aguazul y Maní en Casanare se encuentran concentrados a la entrada de los pozos de producción de la Gloria de la empresa Perenco, exigiendo que suspendan sus actividades por contaminación de la fauna y desaparición de fuentes hídricas, hasta que cumpla acuerdos contemplados en la licencia ambiental que les fue otorgada en el 2008.

Muestra de ello (ver video y fotos) son los animales que resultan afectados al lanzarse a los pozos de oxidación llenos de petróleo, y a pozos de agua con residuos del crudo que están dentro o en los sectores aledaños a los bloques de extracción.

Allí chigüiros, iguanas, tortugas, venados, serpientes y otras especies quedan atrapados y mueren. Los que logran salir empapados por el combustible contaminan las fuentes hídricas y la naturaleza cercana.

Germán Ladino, uno de los voceros de la manifestación pacífica, dijo en RCN La Radio que Perenco Colombia Limitada ha "desconocido leyes, normas y decretos sobre manejo ambiental, políticas de responsabilidad social y socialización a las comunidades sobre la gestiones adelantadas y documentos de interés directo en pro del cumplimiento de sus responsabilidades frente a los impactos que acarrean sus actividades", sin que hasta el momento se conozcan los planes de manejo ambiental.

En el bloque petrolero de La Gloria, Perenco tiene actualmente 22 pozos en producción y uno en exploración en las veredas Tesoro del Bubuy y Salítrico en el municipio de Aguazul y otros en la vereda Coralia en jurisdicción de Maní. En esos lugares, según la denuncia de los campesinos y las pruebas gráficas, la compañía petrolera no tiene un aislamiento adecuado para evitar que los animales ingresen en búsqueda de agua, ante la sequía que padece el Casanare.

Además de la contaminación con el petróleo, la sequía también ha originado la muerte de animales en esta región del Casanare. Sin embargo, las comunidades de Aguaazul y Maní sindican a las autoridades ambientales que expidieron licencias en el año 2012 para que la petrolera pudiera extraer 80 mil barriles de agua diarios para su actividad.

Ladino dijo que "eso es sorprendente, 80 mil barriles de agua que se están desperdiciando. Esas aguas residuales se filtran a través del suelo y contaminan otras aguas".

Agregó que "la sísmica que utilizan para la búsqueda del petróleo genera ruptura de los canales de agua subtérranea que hacen que el agua se filtre y la consecuencia es que nuestros riachuelos se han ido secando. De 3 riachuelos de agua veranera que teníamos, sólo nos queda uno y ese lo están contaminanado con derrame de crudo".

Según las denuncias, Perenco, que hace 37 años realiza actividades de explotación de hidrocarburos en esa región, no cumple con normas de manejo ambiental de residuos y contamina el suelo y los bosques con el crudo derramado sin que haya control o pronunciamiento por parte de los ministerios de Minas y del Medio Ambiente, Ecopetrol, la Agencia Nacional de Hidrocarburos, la Agencia Nacional de Licencia Ambientales, la Gobernación de Casanare, las alcaldías de Aguazul y Maní, los concejos municipales, la Asamblea del departamento y los voceros del Ministerio Público (veedurías, defensorías, las personerías y la Procuraduría General de la Nación a través de sus delegadas).

"La negativa de Perenco para entrar en negociaciones acarrea perjuicios a los miembros de las comunidades y en particular a trabajadores de la empresa, a quienes obliga a permanecer dentro de las instalaciones de la estación y del taladro, a sabiendas de que no existen unas garantías mínimas para habitar en esas instalaciones y en una clara contradicción con los ofrecimientos de suspender operaciones para asegurar el inicio de conversaciones", señala un comunicado de los manifestantes.