El procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, arremetió contra el presidente Juan Manuel Santos y aseguró que la declaración del jefe de Estado en el sentido de que no aprobarse los acuerdos de paz de La Habana, las Farc estarían preparadas para iniciar una guerra urbana revelan "una estrategia del terror".

El pronunciamiento del Procurador Ordóñez fue emitido ante la declaración del presidente Juan Manuel Santos quien señaló en medio de Foro Económico Mundial que de no aprobarse los acuerdos de paz, la guerra con las Farc continuará, argumentando que tiene información de que “el grupo guerrillero está preparado para volver a una guerra urbana, que sería más demoledora que la guerra rural”.

El procurador Ordóñez sostuvo que la gravedad de esta información no puede pasar inadvertida por parte del Ministerio Público y en cumplimiento de sus obligaciones indicó que es inadmisible que el presidente Santos pasivamente acepte como regla de la negociación que se amenace con una guerra urbana.

"La declaración del señor Presidente de la República revela una estrategia de terror para imponer por miedo el acuerdo de La Habana", dijo el procurador en un comunicado de diez puntos.

Asimismo, sostuvo que el presidente Santos con esta declaración notificó a los ciudadanos que debían acudir a las urnas a votar al plebiscito por la paz bajo "el chantaje del terrorismo en las ciudades".

De igual forma, indicó que el Gobierno Nacional tiene la obligación de velar por la libertad plena de los ciudadanos y que se debe exigir inmediatamente a las Farc un compromiso público de respeto a la decisión soberana del pueblo colombiano con respecto a los acuerdos"

Enfatizó que "si el presidente Santos se ha dado por vencido debe él tener claro, al igual que las Farc, que la sociedad colombiana no".

Comunicado

El día de ayer el señor Presidente Juan Manuel Santos señaló que tiene “información amplísima” de que las FARC están preparadas para comenzar una guerra urbana, si fracasa el proceso de paz. Esto ocurriría si el pueblo colombiano no aprueba los Acuerdos de La Habana.

La gravedad de dicha información no puede pasar inadvertida para la Procuraduría General de la Nación.

En cumplimiento de la obligación que impone a la Procuraduría General de la Nación el artículo 277 de la Constitución y el Decreto 262 de 2000, me permito hacer las siguientes observaciones:

1. La declaración del señor Presidente de la República revela una estrategia de terror para imponer por miedo el Acuerdo de La Habana y para someter a la sociedad.

2. Se quiere atemorizar a los ciudadanos y anular la libertad sobre los Acuerdos de La Habana.

El Presidente notificó a los ciudadanos que deberán acudir a las urnas a votar el plebiscito bajo el chantaje de terrorismo en las ciudades.

Tal amenaza de las FARC anula completamente la libertad del voto de los colombianos y deslegitima totalmente el plebiscito.

3. El Gobierno Nacional tiene la obligación de velar por la libertad plena de los ciudadanos para concurrir sin apremio a las urnas, libertad para apoyar los acuerdos de La Habana o libertad para rechazarlos.

4. Se debe exigir inmediatamente al grupo guerrillero FARC un compromiso público de respeto a la decisión soberana del pueblo colombiano con relación a los Acuerdos.

5. Es inadmisible que el Presidente pasivamente acepte como regla de la negociación que se amenace con una guerra urbana. Está claro que el plebiscito no es para que los ciudadanos tengan la última palabra, sino para que se sometan por la fuerza a lo pactado por el Presidente Santos y el cabecilla alias "Timochenko".

6. La pasividad del Gobierno frente a la gravísima amenaza de desatar una guerra en ciudades como Medellín, Cali, Bogotá, Bucaramanga, Cartagena, Pasto o Barranquilla, es un aval tácito a una estrategia de someter por terror a la sociedad colombiana.

7. El Presidente no puede pactar un mecanismo de refrendación con las FARC que esté condicionado a esa amenaza. mientras subsista esa amenaza. Hacerlo es consentir con el chantaje del terror.

8. Si el Presidente tiene “amplísima información” sobre la decisión y capacidad de las FARC de atacar las ciudades, ¿qué está haciendo para neutralizar dicha amenaza?

Imposible seguir ocultando que la suspensión de bombardeos contra los campamentos de las FARC, lugares desde donde se está preparando la guerra urbana, fue seguida por el cese de la casi totalidad de las operaciones militares y de los operativos de Policía contra las FARC. Ahora se viene a saber que durante ese tiempo el grupo guerrillero se ha dedicado a prepararse para la guerra en las ciudades.

9. Los colombianos tienen que defender su libertad, para decidir sin presiones del Gobierno y sin amenazas de las FARC.

10. Los ciudadanos deben repudiar que se les lleve a un plebiscito, no a decidir, sino a doblar la rodilla ante el chantaje de terrorismo en las ciudades.

Si el Presidente Santos se ha dado por vencido, debe él tener claro, al igual que las FARC, que la sociedad colombiana no.