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La historia del 'Monstruo de Monserrate', asesino en serie de mujeres

Freddy Valencia / Foto: Policía Nacional



Las mujeres muertas a manos de Fredy Armando Valencia, eran habitantes de calle, por eso su desaparición no llamó la atención de nadie.

Al ser presentado por la policía, Valencia estaba aseado, con un saco verde y un pantalón gris. Su miraba intimidaría aún cuando no se supiera que es responsable de la muerte de al menos siete mujeres, pero lo más llamativo es la tranquilidad de su tono al hablar de la supuesta legitimidad de sus acciones.

"Ellas veían algo de valor, intentaban robarlo y yo no lo permitía, intentaban agredirme y yo lo que hacía era defenderme, tengo pruebas", dijo.

Se describe a sí mismo como una persona solidaria y a sus víctimas como quienes quisieron aprovecharse de su buena fe. Para él es poca cosa que les pidiera a sus víctimas, siempre mujeres, siempre habitantes de calle, siempre drogadictas, que a cambio de sus favores le entregaran "cinco minutos de placer”.

"Quise bañarlas cambiarlas y que tuvieran más facilidad de salir a conseguir plata. En cierto momento cuando yo las invitaba a mi casa a cambio de todo lo que yo les ofrecía: comida, ropa y lo que les gustara, pedía a cambio cinco minutos de placer", dijo.

Alrededor de su ‘cambuche’, cerca a la Avenida Circunvalar con 21, aún se buscan los restos de las mujeres, para que con ellos se dé el testimonio de lo que realmente pasó allí, en la falda de la montaña, el testimonio que ya ninguna de ellas puede dar.

"Cuando ya estaban bañadas y cambiadas querían llevarse las cosas de valor que tenía, intentaban agredirme y lo que hacía era defenderme", relató.

Valencia admitió así haber matado por asfixia a un grupo de mujeres en el ‘cambuche’ donde vivía, cerca de la avenida circunvalar con calle 20.

"En ningún momento pensé hacer eso con ninguna mujer, tengo una hermana y mi mamá era mi adoración y nunca pensé que fuera a hacer esto... Sinceramente no quisiera que se enterara porque me da vergüenza con ella, yo la amo mucho", dijo y sus palabras contrastan con la convicción expresada segundos antes sobre la legitimidad de sus razones.

Fredy Armando Valencia no habla como un habitante de calle aunque admite tener varios vicios a cuestas. La policía confirmó que viene de una familia con recursos económicos suficientes.

Valencia ya está en la cárcel La Modelo a la espera de que se adelante el juicio por los asesinatos.