Cargando contenido

RCN La Radio consultó expertos y cifras oficiales y pudo concluir que la ruta del hambre empieza en La Guajira, cuya crisis reventó en el 2014, pero la situación se puede catalogar de histórica. Esa ruta continúa por la Orinoquía, baja al Amazonas y concluye en el Pacífico, o viceversa; es un círculo donde la Región Andina parece que se salva.

Por poblaciones, las más "hambrientas" son las rurales e indígenas, y los más vulnerables, los niños.

Subalimentados o con hambre

"Subalimentados hay 5,5 millones, que consumen algo de calorías o de alimentos en el día, pero que están por debajo de las 1.840 calorías diarias. En el mundo, no solo en Colombia, las barreras que están explicando tanto la subalimentación como la desnutrición, incluso sobrepeso y obesidad, son las barreras de acceso a los alimentos. Entonces, ¿cómo definir el hambre?. Básicamente que una persona no cubra sus recomendaciones diarias de alimentos para llevar una vida activa y saludable", explicó Santiago Mazo, experto en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO en Colombia.

Ese porcentaje de subalimentación resulta de cruzar la disponibilidad de alimentos del país (lo que se produce e importa) con el número de personas que se alimentan.

En 1992 la subalimentación era del 21,6% y ahora el país está cerca de cumplir la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir el porcentaje a la mitad, es decir, a 10,8%. En Suramérica ya la alcanzaron Brasil, Chile, Argentina y México. El avance de Colombia fue destacado la semana pasada en la II Conferencia Mundial sobre Nutrición, celebrada en Roma.

Desnutridos por regiones

El experto de la FAO precisó que la desnutrición es la manifestación física de esa subalimentación o hambre, aunque no se puede afirmar que todos los subalimentados están desnutridos.

La desnutrición la mide la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin), del Gobierno Nacional; la última se hizo en el 2010 y la próxima se hará en el 2015.

Patricia Heredia, responsable del Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional, adscrito al Ministerio de Salud, llamó la atención por la desnutrición crónica, que se da cuando hay retraso en el crecimiento de los niños y su talla no corresponde con la edad, lo que está muy relacionado con los sitios donde hay más pobreza y escasez de alimentos.

Las zonas donde hay mayores problemas de desnutrición crónica son las regiones Atlántica, Orinoquía, Amazonía y Pacífica. En Colombia el porcentaje de niños menores de 5 años con retraso en crecimiento es del 13%, pero hay departamentos hasta con el 35% como sucede con Vaupés, La Guajira está cerca del 28%, y si esta información la empezamos a ver por grupos específicos, como los niños indígenas, los porcentajes se suben mucho más", manifestó Heredia.

En la desnutrición también influyen los hábitos alimenticios, el estado de salud de las personas (donde hay diarrea, no hay buena nutrición) y la falta de higiene.

El hambre oculta, en aumento

El informe más reciente del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) alertó que hay una crisis mundial de "hambre oculta", que afecta a 2 mil millones de personas, casi tres veces la población que padece hambre (unas 800 millones de personas).

La funcionaria del Observatorio explicó que el hambre oculta "se da cuando hay déficit de micronutrientes, o sea de los nutrientes que no vemos como hierro, zinc y vitaminas A, cuyo faltante no se ve a simple vista, pero causa anemia, problemas visuales y en el crecimiento”".

¿Cómo está Colombia en cuanto al hambre oculta? Así respondió Heredia: "En anemia hay un dato interesante, y digo interesante porque pensamos que solo se presenta en poblaciones vulnerables, y resulta que 1 de cada 4 niños menores de 5 años tiene anemia, independiente del nivel socioeconómico. Por lo tanto es un problema importante de salud pública en el país y debemos hacer acciones correctivas".

En Amazonas 1 de cada 2 menores de 5 años tiene anemia, y en Meta, Vichada, Guainía y Guaviare están enfermos 1 de cada 3 niños.

Por lo pronto, el Ministerio de Salud trabaja en un programa piloto de suplementación con micronutrientes (se los entregan a las mamás que van a los controles de crecimiento de sus hijos) en La Guajira y Bolívar.

Se siguen muriendo niños malnutridos

Otro indicador que maneja el Observatorio de Seguridad Alimentaria, que sí se actualiza cada año y lo monitorea el Instituto Nacional de Salud, es la desnutrición aguda severa.

La funcionaria del Observatorio reconoció que todavía se mueren niños en Colombia por esa situación: Ç"Son niños que tienen un bajo peso, extremo, y los casos están relacionados muchas veces con problemas de salud, como diarreas e infecciones respiratorias, pues como su peso es bajo para su talla es como un círculo vicioso: la enfermedad causa más desnutrición y la desnutrición causa más enfermedades, hasta que el niño muere".

RCN La Radio dialogó con Fernando de La Hoz, director del Instituto Nacional de Salud, para precisar el número de muertes reportadas por desnutrición aguda, pero dijo que en el momento no tenía las cifras a la mano.

Aunque el directivo reconoció que la mayoría de muertes se han registrado en La Guajira: "Se presentan en la etnia Wayúu y en los niños de Manaure y Uribia, por la sequía y el problema para acceder a los alimentos por el cierre de la frontera con Venezuela. Pese a que se han ejecutado acciones de mitigación, es claro que en La Guajira hay un problema de hambre".

Algunos expertos llaman la atención para que el hambre no sea solo un tema de campaña, como ya se prevé con el anuncio que hicieron la semana pasada los nuevos directivos del Partido de la U de que quienes se lancen a la campaña presidencial del 2018 deben priorizar planes contra la desnutrición infantil.