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El infarto se produjo por una obstrucción de la arteria cerebral posterior.

Aunque el Vicepresidente fue mantenido en un coma inducido como medida de protección, con el paso de los días habrían aparecido evidencias físicas que dejaron ver la complejidad del estado de salud del doctor Garzón.

Los médicos que conocen el caso no pueden señalar con certeza si estas condiciones físicas serán transitorias o definitivas. Pero hay un punto que les preocupa mucho: las secuelas de este accidente cerebro vascular por su complejidad.

RCN La Radio Noticias de la Mañana conversó con un médico que conoce el estado de salud de Angelino Garzón, quien pidió no revelar su nombre y explicó cuáles serían los síntomas que presentaría hoy el Vicepresidente:

-Ataxia ligera, que es un trastorno del movimiento, de la coordinación. Se refleja en trastornos de estabilidad.

-Hemiparesia que es la disminución de la fuerza motora o parálisis parcial que afecta el brazo y la pierna del mismo lado.

-Alteraciones en el campo visual: tiene dificultad para leer, escribir, calcular, para fijar la altura de la mirada, la visión de cada uno de los ojos es diferente.

-Disartria, que es un trastorno del habla. Y esta disartria está relacionada con una condición que los médicos denominan logorrea o verborrea, que es un lenguaje incrementado y acelerado. En algunos casos no hay coincidencia entre las ideas y los sentimientos.

Con las terapias físicas el equipo interdisciplinario que atiende al Vicepresidente Garzón podría mejorar temas como la hemiparesia y ese temblor notorio que hoy presenta.

Sin embargo, en este momento es complejo afirmar cuáles serían las secuelas que este accidente cerebro vascular dejaría en el estado de salud del Vicepresidente. ¿Por qué? Por sus especiales condiciones cardiovasculares que hacen que las posibles secuelas sean complejas.

Según la fuente consultada, lo más grave es que justamente por ese estado cardiovascular del Vicepresidente, un accidente como este podría repetirse.

Sobre la ataxia ligera, médicamente se dice que esa descoordinación del movimiento puede afectar dedos y manos, brazos y piernas, el cuerpo en general, el habla, los movimientos oculares, incluso hasta la deglución.

En lo que tiene que ver con el problema del habla, clínicamente los pacientes con disartria presentan dificultades en la articulación de fonemas y en los casos de logorrea o verborrea se presenta un incremento tal del lenguaje que a veces se hace difícil o imposible interrumpir al paciente.