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El vocero de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), Andrés París, aseguró que la elección del nombre del partido que constituirán los excombatientes de esta guerrilla, fue resultado de “una discusión interna muy importante que anuncia nuevos vientos y cambios en nuestro país”.

En diálogo con RCN Radio, París aseguró que se ha tomado la decisión de mantener las siglas Farc con el propósito de continuar con su legado.

“Seguramente, si nos hubiéramos puesto Comité de la Virgen María ahí estarían encontrando nuestro rastro y la campaña mediática en contra nuestra, lo importante es que con la sigla queremos dar continuidad a nuestro legado histórico y hacia el futuro ponemos esa sigla como compromiso de paz”, manifestó.

  París señaló que el nuevo partido político se ha definido “como continuadores del pensamiento crítico, seguidores del pensamiento de Jacobo y Marulanda y continuadores de la lucha independentista de todos los pueblo”. Aclaró que todavía no está definido que Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’ sea el candidato presidencial de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, así como tampoco se ha determinado que integrantes del Secretariado de la Farc conformen la lista para el Senado. “Los candidatos que se comprometan a defender los acuerdos de La Habana y que este sea el primer punto de su programa de Gobierno en caso de victoria en el 2018. Vamos hacia una convergencia muy grande, confiamos en triunfar con la bandera de la paz en el 2018. La lista para el Congreso se abrió de tal forma que puedan estar al frente, según nos lo permita la ley y las convergencias políticas por regiones, por departamentos y a nivel nacional. Estaremos presentes en todo el escenario electoral que está permitido hoy en día”, añadió. Además, aseguró que pretenden hacer coaliciones con otros partidos y fuerzas políticas, una vez se hagan las modificaciones a las leyes electorales. “Mientras la ley no lo impida, promoveremos coaliciones, convergencias a todos los niveles, a Senado, a Cámara, a presidencia y en las elecciones del 2019, a alcaldías y gobernaciones. Ahí lo que están siendo restrictivas no son nuestras determinaciones internas sino la ley existente que puede modificarse, ojalá para bien de la democracia y de los partidos pequeños de nuestro país”, dijo. Reconoció que no todos los excombatientes van a participar en el nuevo partido político, dado que muchos de ellos regresarán a sus regiones a buscar su subsistencia o, en algunos casos, se convertirán en líderes políticos locales. Añadió que no está contemplada, por ahora, una carnetización, y que se desconoce cuál es el número de exguerrilleros que harán parte de la nueva colectividad. “Hasta ahora, no tenemos registro, estamos por ver en este proceso de transición finalmente cuántos de forma libre y soberana van a ingresar. Sin embargo, en el Congreso hubo presencia muy activa de nuestros sectores en la influencia civil, es decir, hombres y mujeres que estaban en la clandestinidad, que estaban apoyándonos, que son un contingente muy importante, entonces, lo que podamos perder por un lado, se compensa por el otro pero lo principal es la proyección política de la propuesta que esperamos llegue a la gente”, aseguró. De otro lado, afirmó que no hay una división al interior del nuevo partido. Señaló que solo son opiniones diversas que han surgido de cara a la creación del nuevo movimiento. “No aparecen tendencias, lo que aparecen son opiniones que unos y otros expresaron libremente en el Congreso y que mayoritariamente en democracia se han acogido unas líneas programáticas, unas líneas de estrategia política, unos símbolos, un nombre y todos los que votamos estamos firmemente dispuestos a seguir lo que el Congreso aprobó en democracia”, agregó. FInalmente, dijo ver con “preocupación” y “tristeza” cómo los movimientos políticos que surgieron tras la desmovilización de otras insurgencias, han venido en retroceso. Aseguró que no lograron consolidarse porque se proyectaron como una propuesta para las élites y no para la gente del común.