Una discusión entre el juez 42 de garantías y la Fiscalía General, se generó luego de la terminación de la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento en contra el presunto atacante de una joven de 18 años en el municipio de La Calera.

El origen del enfrentamiento fue la decisión del juez de suspender la audiencia, a la espera de la intervención del abogado defensor del procesado, William Rodríguez.

Los representantes de la Fiscalía, la Procuraduría y las víctimas demostraron su inconformidad por la posición del juez, al considerar que no ha sido garantista y que ha demostrado un evidente interés por beneficiar al procesado.

Fue por esto que pidieron “igualdad de armas” en el desarrollo de las diligencias judiciales, puesto que el abogado recibió un plazo injustificable para preparar sus argumentos de defensa en contra de la petición de la Fiscalía.

“Pero a nosotros como partes intervinientes no tuvimos el mismo tiempo para preparar las diligencias", cuestionó el fiscal del caso, quien en repetidas oportunidades ha reseñado que el juez no ha sido objetivo en la aplicación de la ley.

Por su parte, Sandra Castro, madre de la víctima de 18 años, indicó que “el juez se burla de las víctimas, se burla de la Fiscalía, e incluso permite que el investigado use el teléfono celular en la audiencia y también se burle de nosotros como afectados en todo esto”.

La audiencia se adelanta ante un juez de Bogotá, quien debe determinar sí William Rodríguez, procesado por el presunto abuso a una joven de 18 años en La Calera, va a la cárcel mientras se adelanta el proceso penal, o si permanece en libertad.

Sin embargo, la Fiscalía, la Procuraduría, y la representación de víctimas, señalaron que acudirán a los estamentos judiciales necesarios para que se investigue penal y disciplinariamente la conducta del juez de control de garantías.