Grecia / Foto: AFP

[imagewp:4548] Grecia / Foto: AFP El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, desconvocó este domingo la cumbre de los 28 líderes de la Unión Europea prevista por la tarde, pero mantuvo la reunión de los 19 países de la zona euro para seguir negociando un acuerdo con Atenas.   "Creo que es relativamente poco probable que la CE obtenga hoy un mandato para empezar las negociaciones formales sobre un tercer programa o un programa del MEDE, pero creo que el Eurogrupo puede preparar y dar su contribución a las discusiones de los líderes de después", dijo el vicepresidente de la CE para el Euro, Valdis Dombrovskis.   El titular italiano de Finanzas, Pietro Carlo Padoan, señaló por su parte que se espera que el Gobierno griego "adopte a partir de mañana medidas importantes que sirvan en primer lugar a los griegos y después para reconquistar la confianza porque, hablemos francamente, el mayor obstáculo para el acuerdo es la ausencia de confianza".   A primera hora el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció la cancelación de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) prevista para las 16.00 GMT, aunque se mantiene el encuentro de los líderes de los diecinueve países que forman parte del euro.   "He cancelado la cumbre europea de hoy. La cumbre del euro comenzará a las 16.00 y va a durar hasta que concluyamos las discusiones sobre Grecia", afirmó Tusk, que tomó la decisión después de conversar con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, sobre el resultado de la reunión del sábado del Eurogrupo.   Esa reunión finalizó pasada la medianoche sin lograr un acuerdo que permitiera dar un mandato a las instituciones para comenzar a negociar un tercer rescate a Grecia, después de que el país solicitase la semana pasada un nuevo préstamo de tres años a cargo del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).   "El Eurogrupo va a continuar las discusiones hoy, como han visto son bastante complicadas, así que esperamos más progresos", indicó Dombrovskis, mientras que el titular de Finanzas austríaco, Hans-Jörg Schelling, afirmó que las negociaciones están siendo "muy difíciles" porque hay muchos desacuerdos todavía.   Schelling, uno de los más estrictos con Atenas, dijo que era relativamente "optimista" respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita lanzar la negociación de ese tercer rescate, que Grecia necesita como el oxígeno para evitar su asfixia económica.   El austríaco reconoció que hay "muchos puntos" en los que no hay consenso "ni dentro de la eurozona ni con Grecia".   "No espero nada. No creo que lleguemos a ningún acuerdo. Hay una falta de confianza que no lo permite", admitió otro de los duros con Atenas, el titular eslovaco Peter Kazimir, que se refirió a que ese clima de desconfianza lo ha creado "el Gobierno griego en los últimos meses con las medidas que ha adoptado unilateralmente".