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Foto: Archivo Colprensa





Al cumplirse 15 años del atentado al club El Nogal, en el norte de Bogotá, las víctimas de este hecho que es considerado uno de los más graves ataques terroristas cometido por las Farc, siguen reclamando por justicia, verdad y reparación.

Y es que el país aún no puede borrar de su memoria el 7 de febrero de 2003, una fecha trágica para la historia colombiana en la que la Columna Móvil Teófilo de las Farc, al mando de Hernán Dario Velásquez, alias El Paisa, ejecutó el atentado tras la detonación de más de 200 kilos de explosivos en el tercer piso del club capitalino, causándole la muerte a 36 personas y heridas a otras 167.

RCN Radio se dio a la tarea de desempolvar el expediente judicial para conocer el estado de las investigaciones y encontró que luego de tres lustros en la actualidad por este caso sólo hay un detenido y uno de los condenados que estuvo preso ahora goza de libertad tras acogerse a la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP.

Responsables en libertad


De acuerdo con los registros judiciales por este caso ocurrido en 2008, el Juzgado Octavo Especializado de Bogotá condenó a 40 años de prisión a los hermanos Fernando (detenido en la cárcel de Cómbita - Boyacá) y Herminsul Arellán Barajas y a varios miembros del entonces secretariado de las Farc, como son el hoy candidato presidencial Rodrigo Londoño e Iván Márquez.

No obstante, Herminsul Arellán, alias Pedro, quien junto con su hermano Fernando Arellán y su sobrino, John Freddy Arellán, fueron señalados de planear el ataque meses antes del atentado - pese a haber sido capturado en 2011 - salió de prisión en mayo de este año en el marco del proceso de la JEP.

Entre tanto, John Freddy murió en el atentado, teniendo en cuenta que fue el encargado de entrar el Renault Megane a El Nogal cargado con 200 kilos de anfo, valiéndose de su trabajo como profesor de squash. También falleció Oswaldo Arellán Barajas, señalado por la justicia como coautor del atentado.

La JEP, el camino a la verdad


Por su parte, alias el Paisa, considerado uno de los más sanguinarios jefes de las Farc, sigue libre y la esperanza de las víctimas es que al igual que los demás exjefes guerrilleros responsables de este caso, digan toda la verdad ante los magistrados de la JEP, una vez este tribunal especial decida asumir las investigaciones por este atentado terrorista.

Aunque las Farc, en cabeza de Carlos Antonio Lozada, reconocieron el año pasado su autoría en el atentado y pidieron perdón, las víctimas insistieron que estas disculpas deben ir acompañadas de una verdad integral donde confiesen todos los autores que participaron de este grave hecho.

Bertha Lucía Fries, vocera de las víctimas, indicó: “Lo primero que hicimos nosotros fue mandarle una carta al presidente, Juan Manuel Santos; a la Unidad Nacional para la Atención de las Víctimas; y a los países garantes diciendo, por favor, queremos que sea este el primer caso que incluyan dentro de la Justicia Especial para la Paz por ser este acto lo que fue”.

Millonarias Demandas


Las víctimas también se preparan para acudir con acciones judiciales ante instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para demostrar la presunta responsabilidad de las entidades del Estado por una posible omisión en este atentado.

Igualmente, Bertha Lucía Fries, le hizo un nuevo llamado a los Tribunales para que en el proceso que se sigue en Colombia sean avaladas varias evidencias claves, entre ellas citar como testigos a los exjefes guerrilleros de las Farc, llamar a declarar a dos informantes que en 2002, un año antes del atentado, alertaron sobre este plan macabro – cuya confesión sería una prueba reina que se descubrió en 2010 y estaría contenida en una grabación de la época - y a la propia fiscal que para ese mismo año conoció de esa alerta la cual fue desatendida por las autoridades.

¿Y la reparación?


De igual forma, Bertha Lucía Fries, cuestionó que pese a todo el viacrucis afrontado a lo largo de estos quince años, las víctimas aún no han sido reparadas.

“Frente a la Unidad para la Atención de las Víctimas no nos han dado ni una curita, pedimos, exigimos, que las víctimas se nos repare, (…) uno entiende que no hay plata para tanta gente, pero nosotros llevamos quince años y hemos adjuntado todos los soportes y nos salen con que hay unas prioridades (…) víctimas del atentado al club El Nogal que además son empleados con el salario mínimo (…) Nosotros estamos en una absoluta soledad”, dijo Bertha Fries.

Fiscales y testigos amenazados


Agregó que en desarrollo de estas investigaciones, dos de los fiscales que conocieron en un comienzo este expediente fueron exiliados ante las amenazas en su contra y un tercer fiscal fue asesinado.

Además, enfatizó en la necesidad de que las autoridades le brinden toda la protección necesaria a los potenciales testigos de este caso para evitar que se atente contra su integridad.