Cargando contenido

Para la HRW, las Farc están cometiendo "abusos generalizados y con impunidad en el municipio de Tumaco, donde la población es mayormente afrocolombiana" y anexa en su informe documentación que sustenta la denuncia de múltiples casos de abusos a víctimas en Tumaco durante 2013 y 2014.

"Entre tales abusos se cuentan asesinatos, desapariciones, torturas, secuestro, desplazamiento forzado, intentos de reclutamiento forzado, instalación de minas antipersonal, extorsión y amenazas de muerte a líderes comunitarios", dice el informe en el que sostiene que "según datos oficiales, las Farc también habrían cometido actos de violencia sexual en Tumaco", durante el mismo período.

El director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, indicó que "los abusos de las Farc están teniendo un efecto devastador para las comunidades afrocolombianas en Tumaco" y agregó que "las Farc ejercen un férreo control sobre la vida de numerosos residentes de Tumaco, que son obligados a guardar silencio mientras la guerrilla instala minas en sus campos, los expulsa de sus hogares y mata a sus vecinos y seres queridos con impunidad".

El informe señala que "grupos sucesores de paramilitares también cometieron atrocidades generalizadas en Tumaco, hasta que dejaron de operar en ese municipio, a fines de 2013. Existen pruebas convincentes de que también miembros de la fuerza pública han sido responsables de algunas violaciones de derechos humanos ocurridas allí".

Human Rights Watch reveló que para adelantar el informe que se divulga este miércoles en Washington "visitó Tumaco en mayo y junio y entrevistó a más de 90 víctimas de abusos, sus familiares, líderes comunitarios y funcionarios locales, entre otras personas. La investigación también examinó datos gubernamentales, informes oficiales y expedientes de causas penales".

Los delitos en Tumaco

La ONG Human Rights Watch dice en su informe que documentó abusos cometidos en Tumaco contra más de 70 víctimas desde 2013, sobre los cuales hay fuertes indicios que apuntan a la responsabilidad de las Farc, en distintos delitos.

Entre esos delitos están incluidos 12 asesinatos, tres desapariciones, seis casos de intento de reclutamiento forzado y cinco casos de tortura, entre otros abusos.

Adicionalmente documentó abusos contra 16 víctimas ocurridos en años recientes, "respecto de los cuales las evidencias señalan a grupos sucesores de paramilitares como sus autores, incluida la desaparición de tres niñas de 13, 14 y 15 años y el intento de reclutamiento forzado de dos adolescentes menores de edad".

Los datos oficiales señalan de manera convincente que las Farc y grupos sucesores de paramilitares habrían cometido más de 300 asesinatos y decenas de desapariciones en Tumaco durante los últimos años, indica el informe de la ONG.

Agrega que "según cifras oficiales, Tumaco presenta uno de los niveles más altos de homicidios, desapariciones, violencia y abuso sexual vinculada con el conflicto armado, víctimas de minas antipersonal y desplazamiento forzado de Colombia" y dice también que más de 10.000 residentes de Tumaco se han visto obligados a abandonar sus hogares cada año desde 2011, conforme surge de cifras gubernamentales.

Dominio territorial

El informe de Human Rights Watch toca también el problema de disputa de territorio en Tumaco, que enfrenta la región entre los Rastrojos y las Farc y califica a la banda criminal como directa sucesora de los paramilitares, pero advierte que en la actualidad las Farc dominan totalmente la región.

"En la última década, las Farc y grupos sucesores de paramilitares —principalmente los Rastrojos— se han disputado el control de Tumaco. Los grupos sucesores de paramilitares surgieron en Tumaco con posterioridad a que organizaciones paramilitares participaran en un proceso de desmovilización oficial que presentó graves falencias", dice el informe.

Explica que "desde fines de 2013, las Farc han mantenido una presencia incontestada en muchas de las zonas urbanas y rurales de Tumaco, luego de que múltiples integrantes de los Rastrojos fueran arrestados y varios barrios consiguieran expulsar con éxito al grupo".

Para la ONG "algunos miembros de los Rastrojos permanecieron en Tumaco —y tanto residentes como funcionarios han expresado preocupación ante la posible llegada al lugar de otro grupo sucesor de los paramilitares, los Urabeños— pero, en este momento, la presencia de las Farc no está siendo disputada por otros grupos armados".

"Prácticamente nadie ha sido responsabilizado por las atrocidades en Tumaco", señaló Vivanco. "Mientras las autoridades colombianas no garanticen justicia en Tumaco, sus residentes seguirán expuestos a abusos, ya sea de guerrillas, paramilitares, bandas criminales o miembros de la fuerza pública", precisa.

Impunidad

El informe de HRW hace un análisis y recopila información de la fiscalía, que apunta a concluir que de los miles de delitos cometidos contra la población en Tumaco, solo 7 han terminado en una condena.

"La Fiscalía informó que de sus investigaciones sobre los más de 1.300 homicidios ocurridos en Tumaco desde 2009, solamente siete han tenido como resultado una condena", dice el informe.

"<¡>Los fiscales no han obtenido condenas en ninguna de las más de 680 investigaciones sobre desapariciones y desplazamientos forzados ocurridos desde 2009 en Tumaco y varios municipios aledaños. Solamente en cuatro de las 314 investigaciones de hechos de violencia y abuso sexual en Tumaco ocurridos desde 2009 se ha dictado condena", agrega.

También dice que "ocho fiscales locales entrevistados por Human Rights Watch tenían a su cargo más de 1.100 investigaciones cada uno. En algunos de los casos documentados, las autoridades judiciales demoraron en adoptar medidas básicas para investigar abusos, o nunca lo hicieron".

El puerto en cifras

El municipio de Tumaco tiene cerca de 200 mil habitantes, de los cuales el 89 por ciento son afrocolombianos.

Poco más de la mitad de la población del municipio vive en la ciudad de Tumaco, el segundo puerto más importante de Colombia en el Pacífico.

Gran parte de la población rural de Tumaco vive en tierras que son de propiedad colectiva y están administradas por los denominados "consejos comunitarios" afrocolombianos, o bien en reservas indígenas.

Los índices de pobreza, analfabetismo y mortalidad infantil en Tumaco superan en más del doble al promedio nacional.

Población vulnerable

Human Rights Watch sostiene que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial y la experta independiente de la ONU sobre cuestiones de las minorías han constatado que las comunidades afrocolombianas en todo el país enfrentan discriminación, exclusión socioeconómica y altos niveles de violencia.

Recomendaciones de HRW

"Las Farc deberían desistir inmediatamente de los abusos contra civiles en Tumaco y el resto de Colombia", manifestó Human Rights Watch.

"Deberían renunciar al uso de minas antipersonal y difundir información que indique dónde están sembradas para que puedan ser removidas y destruidas, además de cesar de interferir en la seguridad de escuelas y la educación de los niños, y dar a conocer el paradero y/o devolver los restos de víctimas de desaparición", agregó.

También recomienda a "las autoridades colombianas investigar, juzgar y sancionar de manera oportuna y efectiva las atrocidades cometidas en Tumaco", expresó Human Rights Watch.

Deberían incrementar considerablemente el personal y los recursos asignados a la Fiscalía en Tumaco, y crear un sólido programa de protección de testigos para los casos de Tumaco. Deberían asimismo abordar el problema de la discriminación racial al implementar políticas destinadas a mejorar las condiciones socioeconómicas y frenar los abusos en Tumaco.

"Mientras las Farc mantienen diálogos de paz con el gobierno colombiano en La Habana, sus integrantes en Tumaco cometen atrocidades contra algunas de las comunidades más vulnerables de Colombia", dijo Vivanco.

"Un acuerdo de paz podría en algún momento mejorar las condiciones en Tumaco, pero mientras tanto las Farc deben poner fin a sus graves y reiterados abusos contra la población civil, y el gobierno debe asegurar que se haga justicia por las atrocidades cometidas por todas las partes del conflicto".

Para obtener más información acerca del trabajo de Human Rights Watch sobre Colombia