El fenómeno de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) ha tenido un auge en Colombia durante las últimas dos décadas. Desde sus inicios, estas organizaciones se han centrado en temas relacionados con el conflicto armado colombiano, las víctimas y la pobreza.   Las ONG hacen parte del régimen de Entidades Sin Ánimo de Lucro, junto con las fundaciones empresariales y otras formas de organización ciudadana, condición que les permite acceso a algunos beneficios tributarios.   Pero si bien existe un censo estatal frente a las Entidades Sin Ánimo de Lucro, no hay registro en Colombia de cuántas ONG y fundaciones existen. Varios funcionarios estatales, expertos y gerentes de estas organizaciones hacen un llamado al Estado para que tenga un mejor manejo estadístico y de control frente a ellas.   Las ONG han cumplido un importante papel en Colombia a la hora de proponer, acompañar y vigilar la elaboración de una política pública. Incluso en muchas ocasiones, como en los casos de las fundaciones empresariales, deben destinar parte de sus recursos de financiamiento para, junto con las donaciones recibidas, poner en marcha algunos de sus proyectos.   Legalmente, las ONG están incluidas dentro del régimen de las Entidades Sin Ánimo de Lucro, algo que incluye organizaciones que abarcan desde clubes sociales hasta juntas de residentes de edificios y conjuntos, y fundaciones universitarias. No existe un censo estatal que únicamente incluya a las ONG.   Según define la Organización de Naciones Unidas, entidad que certifica a las ONG a nivel internacional, éstas son “agrupaciones de ciudadanos voluntarios, sin ánimo de lucro, que se organizan en un nivel local, nacional o internacional para abordar cuestiones de bienestar público”.   RCN La Radio consultó a María Carolina Suárez, gerente de la Asociación de Fundaciones Empresariales (AFE), que son algunas de las más importantes ONG en Colombia, indicó que existe un vacío conceptual dentro de la ley que no permite diferenciar entre ONG y fundaciones.   “Hay 21 tipos de organizaciones que caben dentro de lo que se denomina Entidades Sin Ánimo de Lucro”, dijo María Carolina Suárez.   En Colombia, en materia política, económica y social, las ONG cada vez han obtenido un mayor protagonismo y capacidad de influencia en la elaboración de políticas públicas, así como también de la agenda nacional.   Camilo Enciso, secretario de Transparencia de la Presidencia de la República, señaló que “afortunadamente” son cada vez más los ciudadanos que se organizan en las regiones para abordar temas de su interés y necesidad. La lucha contra la corrupción, el acompañamiento al Estado a la hora de cumplir contratos y la vigilancia de los recursos públicos son algunos de los propósitos más grandes de las ONG conformadas en Colombia.   Según Alejandro Gamboa, director de la Agencia Presidencial para la Cooperación Internacional (APC), encargado de recibir y gestionar todas las donaciones que desde el exterior son enviadas al país, son más de 100 millones de dólares los que el país recibe anualmente en materia de donaciones extranjeras.   “La gran mayoría, casi el 65 por ciento de las donaciones se van a lo que denominamos construcción de paz”, explicó Gamboa.   Sin embargo, a pesar de los inmensos esfuerzos por cumplir labores de responsabilidad social en gran parte de las ONG, los beneficios tributarios que reciben las Entidades Sin Ánimo de Lucro en ocasiones atraen a algunos empresarios sin la misma responsabilidad social, que buscan usar la fachada de ONG o fundaciones para sus negocios y recibir esos beneficio.   ¿Quién vigila y regula a las ONG en Colombia?   El numeral 26 del artículo 189 de la Constitución le entrega al Presidente de la República la facultad de vigilar e inspeccionar el manejo de los recursos de las instituciones de utilidad común.   Bajo la designación presidencial, cumplen un papel primordial la Secretaría de Transparencia y la APC (Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia) a la hora de verificar a las ONG, sobre todo aquellas que cooperan con el Estado.   Camilo Enciso, secretario de Transparencia, explicó que en la mayoría de regiones del país, las gobernaciones son las encargadas de vigilar a las ONG, lo cual genera varias debilidades de supervisión.   “Las gobernaciones en su inmensa mayoría no tienen la capacidad institucional para ejercer esa vigilancia de la mejor manera”, precisó Enciso.   ¿Ante quién o quiénes se registra una ONG?   Según estableció RCN La Radio, dependiendo del tipo de tema en el cual se va a actuar, una ONG debe registrarse ante la autoridad que reglamente ese campo. En su mayoría, los actos de registro se llevan a cabo ante las cámaras de Comercio. Colombia carece de una entidad que controle a todas las ONG.   Para crear cualquier tipo de Entidad Sin Ánimo de Lucro, entre las cuales se encuentran las ONG, no existe un monto mínimo en Colombia. Sin embargo, debe pagarse un impuesto de registro sobre el 0.7% del valor inicial declarado. En Colombia las ONG no son sujetas al cobro de impuestos por actividades económicas, sin importar los tamaños.   Las ONG y en general todas las ESAL tienen beneficios tributarios en cuanto al impuesto de renta y complementarios, sin que eso las excluya de ser retenedoras de fuente ni del pago de IVA, Impuesto de Industria, Comercio y Avisos (ICA) y parafiscales.   “Las ONG (nacionales o extranjeras) están sometidas a pagar todos los impuestos nacionales, a excepción del CREE. Para efectos del Impuesto de Renta, pertenecen al régimen tributario especial”, le explicó la Secretaría de Prensa de la DIAN.   El abogado Juan Carlos Jaramillo, asesor de algunas de las más importantes fundaciones y ONG indicó que esos beneficios se entregan con la condición de que la rentabilidad de las Entidades Sin Ánimo de Lucro se reinvierta en su funcionamiento y en el campo al cual beneficia.   Según las cifras entregadas por la DIAN, se conoció que para el año 2013 (el más reciente analizado por la entidad) las Entidades Sin Ánimo de Lucro pagaron 130 mil millones de pesos en impuestos nacionales.   Si bien la DIAN no maneja una base de datos de ONG, sí existen datos de Entidades Sin Ánimo de Lucro significativos. El total de ingresos (en su mayoría donaciones nacionales e internacionales) que tuvieron las ESAL en Colombia en 2013 fue de 109.041 billones de pesos y egresos en 102.258 billones.   Una oficina que regule a las ONG en Colombia   Varias de las fuentes consultadas por RCN La Radio criticaron la insuficiencia estatal a la hora de llevar un registro de las ONG, sus actividades y sus finanzas.   María Carolina Suárez, directora de la AFE, dijo que las fundaciones con verdadera orientación social cumplen con labores fundamentales en materia de las necesidades de la comunidad y que se debe reglamentar ese sector para que no sea aprovechado por empresas con ánimo de lucro que busquen los beneficios de las Entidades Sin Ánimo de Lucro.   “Ocurre mucho en Colombia, desafortunadamente, que se crean fundaciones con esa figura jurídica pero realmente lo que hay detrás es un ánimo de lucro pleno”, añadió Suárez.   RCN La Radio pudo conocer un documento escrito en 2014 por la Comisión Asesora para la Reforma Tributaria, comité conformado por académicos y exfuncionarios como Miguel Urrutia, Guillermo Perry y Leonardo Villar, entre otros.   Entre los objetivos estaba controlar la figura y evitar el aprovechamiento de quienes buscan esa fachada para evadir el impuesto CREE y tributar dentro del régimen especial en el impuesto de renta.   Este comité en una carta enviada al Ministerio de Hacienda, señaló que “las condiciones establecidas en la norma son demasiado amplias y ello permite el acceso al tratamiento tributario especial de un sinnúmero de entidades que eventualmente no cumplen bien con sus objetivos, pero que no son objeto de revisión”.   El exministro y exgerente del Banco de la República, Miguel Urrutia, señaló que la comisión de la cual él hizo parte le recomendó al Ministerio de Hacienda encontrar mejores herramientas para establecer qué debe ser una Entidad Sin Ánimo de Lucro.   Tanto voces del Gobierno como expertos y directores de ONG están de acuerdo en que no hay una entidad que regule y lleve un censo de las ONG y fundaciones en Colombia.   Esto precisamente ha permitido que algunas organizaciones sin sentido de responsabilidad social utilicen esa figura para tener beneficios tributarios.   Con las actuales herramientas disponibles, no existe un estimado de cuántos ingresos y egresos declaran anualmente las ONG y fundaciones, según los expertos consultados y la propia DIAN.   El pedido de todos es el mismo: que a mayor transparencia, también existe mayor conocimiento de las actividades en las que participan estas organizaciones, e identificar si existen algunos casos de irregularidades.   Para lograr esto, es fundamental que la DIAN cumpla un papel más activo en la vigilancia de estas entidades y que sean más los requisitos para poder crearlas.