A pesar del lobby que hay en el Congreso que buscaba tumbar el proyecto de ley que reglamenta las cirugías plásticas, la Cámara de Representantes aprobó en segundo debate esta iniciativa para que pueda ser debatida el año entrante y ser ley de la República.

Uno de los autores de este proyecto de ley, el senador Jorge Iván Ospina, afirmó que esta iniciativa tiene muchos enemigos y en el Congreso caminan por los pasillos muchos ‘lobbistas’ que no quieren que haya una reglamentación a estas cirugías en Colombia. 

"Hay un montón de bandidos que quieren seguir haciendo cirugías estéticas sin tener calificación y que ponen en peligro la vida de las personas que se someten a este tipo de cirugías", afirmó el senador de la Alianza Verde.

El congresista aseguró que existen muchas personas que trabajan con la salud que están haciendo los procedimientos plásticos y estéticos sin ningún tipo de control.

"Como no está regulado a todos se les ocurre hacerlas, a médicos generales, médicos de diversas especialidades, personal paramédico en clínicas de garaje, centros de estética, etc.", manifestó el senador.

"Es una real desgracia y lo peor de todo es mucha comunidad se quiere hacer la cirugía y no se les informa suficientemente sobre los riesgos que esto puede traer, por eso quien se vaya hacer una cirugía estética debe conocer que no existe procedimiento quirúrgico sin riesgo", reseñó sobre los alcances del proyecto.

Este proyecto de ley establece que las cirugías estéticas y plásticas solamente deben ser realizadas por personal altamente calificado. Según la justificación del proyecto "toda cirugía tiene un riesgo pero se minimizan si quien opera es alguien con suficiente conocimiento". 

Todos los pacientes que se van a someter a una cirugía estética deben ser informados sobre los riesgos. Este tipo de cirugías son de medio y no de resultado. No puede haber cirugía estética y plástica en clínicas que no tengan todas las ayudas tecnológicas para poder atender una complicación si la hubiese.

Debe haber trazabilidad  de los insumos, tener los registros del Invima y conocer su procedencia  para actuar frente a una posible complicación.