La venta de viviendas nuevas sigue en auge al ser enajenadas 459 en lo que va corrido de 2016, siendo el sector de apartamentos y el de viviendas de interés social el motor de esta bonanza según dijo la gerente seccional de Camacol Sandra Patricia Celis Sin embargo dijo que el precio de la tierra se ha incrementado por culpa del Plan de Ordenamiento Territorial que, en su opinión, asignó zonas de expansión "a dedo". nunció proyectos futuros de torres de oficinas en la ciudad y añadió que a Villavicencio le urge una renovación y densificación de su zona céntrica. En un informe rendido a la opinión pública por parte de la seccional Villavicencio de Camacol y su gerente, Sandra Patricia Celis, el año 2015 fue particularmente bueno para la construcción ya que se reportó la venta de 3.181 viviendas, un aumento del 55% con respecto a 2014. Sin embargo el aspecto a resaltar por la gerente fue el buen inicio de 2016 ya que en lo que va corrido del año ya van 459 viviendas vendidas. La gerente explicó que este apogeo que vive la construcción en Villavicencio, pese a la crisis por la baja internacional del precio del petróleo, se debe a los impulsos del Gobierno a los proyectos de vivienda de interés social, tanto en construcción ahora como los realizables a futuro. Sin embargo exhibió como mácula en todo esto el precio de la tierra en la ciudad, el cual es muy alto en su opinión y echó la culpa como culpable de ese fenómeno al Plan de Ordenamiento Territorial que, en su opinión, asignó zonas de expansión urbana “a dedo”. Igualmente anunció la gerente Celis que los futuros proyectos de construcción no se limitarán a viviendas de interés social. Dijo que hay tres proyectos de torres de oficinas en zona céntrica de la ciudad, cada uno de no más de doce pisos. Como comentario final, habló sobre el estudio de Findeter e Idom sobre los riesgos ambientales, naturales y humanos de la ciudad de Villavicencio, especialmente sobre el apartado de la densificación del Centro. Afirmó que ello se hace muy necesario ya que la mayor parte de las edificaciones y viviendas del sector son muy vetustas, y por ende, muy frágiles ante cualquier catástrofe natural. Dijo que, exceptuando las consideradas patrimonio, todas deben ser demolidas para abrir paso a construcciones más modernas que en el mismo espacio puedan albergar a más personas, ya como hogar, ya como trabajo.