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La comunidad indígena Amorúa en el Vichada tiene más de 700 integrantes.

Indígenas
Noticias RCN TV

La Defensoría del Pueblo y la Personería regional de Vichada advierten que cerca de 700  indígenas de la comunidad Amorúa, entre ellos varios niños, atraviesan una grave crisis humanitaria que incluso a llevado a muchos de ellos a comer basura del relleno sanitario de Puerto Carreño.

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Según las instituciones defensoras de derechos humanos, el pueblo Amorúa no ha tenido las garantías por parte de las autoridades civiles para tener una vida digna y aunque esta comunidad es nómada y no permanece en un mismo sitio, la Defensoría hizo un llamado para que se les preste la ayuda necesaria.

"Comer de las basuras, es una de las tantas problemáticas que enfrenta esta comunidad, sin embargo, no es la única", expresó Aura Upegui, defensora del Pueblo de Vichada.

Además de la situación que enfrentan los 700 indígenas, se ha conocido por parte de las autoridades que los niños y jóvenes pertenecientes a esta etnia, enfrentan también amenazas de posibles reclutamientos de  grupos al margen de la ley.

"Algunos de estos chicos corren el riesgo de ser reclutados por grupos armados ilegales, además de ser en su gran mayoría, víctimas de despojo en lo que se configuran desplazamientos", enfatizó la funcionaria de esa entidad.

Por su parte la personera de Puerto Carreño, Norbis Segura hizo un llamado a todas las autoridades especialmente al ICBF para que actúe y proteja los derechos de esos niños y niñas indígenas.

"Yo todavía no he visto el primer padre sancionado, por llevarse a sus hijos todo el día a reciclar, a pasar hambre, en vez de dejarlos con su madre para que puedan alimentarse mejor", dijo la personera.

"Tampoco ha visto una iniciativa del ICBF o de la Gobernación de Vichada, para crear un comedor comunitario en el que  los niños Amorúa tengan donde alimentarse y estar todo el día mientras sus padres reciclan", añadió la personera.

La condición de esta población indígena y de los niños pertenecientes a la etnia Amorúa "es muy triste y vergonzosa, pero no es una situación novedosa para ninguna institución”, aseguró Norbis Segura.

Según las autoridades del Vichada el primer problema que antecede a esta situación de los Amorúa, es la crisis migratoria dado que muchos de estos indígenas partieron de esas tierras buscando un mejor futuro en el vecino país, razón por la que salieron del país desde hace más de 20 años en busca de mejores oportunidades, pero que por la misma crisis venezolana se vieron obligados a retornar.

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Ellos llegaron acá nuevamente sin documentos y esa es la primera barrera que les impide acceder a los servicios y la política pública que ofrece el municipio”, explicó la Personería.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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