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Muy pocas plantas de sacrifico de ganado en el Meta cumplen con el INVIMA

En el Meta sólo la planta de Friogan ubicada en Villavicencio cumple al cien por ciento los requerimientos del INVIMA, mientras que otros como Retrepo, Guamal y Puerto Gaitán cumplen a medias asegura gremio ganadero del departamento.

Los productores creen que la decisión de cerrar las plantas de sacrificio que no cumplen es buena pero difícil de aplicar en la realidad porque habría crisis alimentaria en todos los municipios.

La planta de Villavicencio surte de carne a la mayoría de municipios cercanos.

De las 11 mil fincas bovinas suscritas en el Meta sólo 3 cumplen o tienen certificado de buena prácticas ganaderas que otorga el ICA.

Las demás no le apuestan a la cultura de tener prácticas sanas porque creen que no les representa ninguna ganancia. Las fincas privadas certificadas están en Guamal y Acacías. Y la otra es del SENA que está obligado a cumplir.

Con relación a los cierres de plantas de sacrificio de ganado en Colombia, el gerente del Comité de Ganaderos del Meta, Eduardo Arias, expresó su reacción a este tema.

Afirmó que esto no es nuevo pues son decretos que tiene el Ministerio de Agricultura desde hace más de diez años cuya intención es introducir las buenas prácticas en el campo del sacrificio de ganado y mejorar la calidad de la carne. Se busca que los municipios cumplan con unos estándares mínimos.

Pese a todo, esto se ha ido aplazando por diversas razones, en especial para no poner en riesgo la seguridad alimentaria.

Afirmó Arias que estos cierres afectarán sin duda a esta misma seguridad alimentaria en los municipios alejados y pobres y propiciarán el sacrificio ilegal, aumentando indirectamente la incidencia del abigeato. A eso hay que sumarle la carencia de controles.

En el Meta la única planta que cumple con los estándares del INVIMA es la de FRIOGAN la cual sacrifica para Villavicencio, Bogotá y en algún momento exportó a Venezuela.

Esto ha hecho que el ganado de otros municipios sea sacrificado en este lugar, aumentando los costos.

Hay plantas como la de Restrepo, Granada y Puerto Gaitán que han cumplido a medias, razón por la cual éstas no han cerrado aunque han estado sometidas a cierres temporales.

Arias propuso que, además de la imposición de las medidas represivas, que haya “compromiso de Estado” traducido esto en recursos para que los municipios mejoren sus plantas de sacrificio. Acompañado todo con acompañamiento que no se limite a lo policivo.

Lamentó Arias que no exista la intención en el productor primario de carne llanero promedio de adoptar protocolos de buenas prácticas y certificarse en ello.

No existe la cultura de la mejora debido a que el productor primario cree no percibir ningún beneficio palpable inmediato a corto plazo; un paradigma que los ganaderos llaneros deben cambiar cuanto antes, concluyó.