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Lo que no se vio tras el acuerdo en La Habana

Foto: AFP



El salón de conferencias del Laguito en La Habana, Cuba, recibió a cerca de 150 periodistas de todo el mundo, empresarios, expresidentes, congresistas e invitados especiales, quienes fueron testigos de primera mano de uno de los momentos más importantes de la historia de Colombia, el acuerdo del cese el fuego bilateral entre el Gobierno y las Farc, la dejación de las armas de este grupo después de más de 50 años y la concentración de los guerrilleros.

En el lugar la gran mayoría de las personas presentes en el salón vestían algún atuendo blanco, color que fue escogido por todos en representación a la paz, esa que los mismos negociadores dicen que está más cerca que nunca.

Mientras el presidente Juan Manuel Santos se reunía en privado con el secretario de la ONU, Ban Ki Moon, con quien habló 25 minutos, los negociadores del Gobierno hablaban con los congresistas, los miembros de las Farc dialogaban con los empresarios. Algunos periodistas se atrevían a preguntarle a Sergio Jaramillo, Alto Comisionado de Paz, lo que iba a suceder, sin embargo, él no se inmutaba para adelantar algo.

En medio de esta situación entraron al gran salón el presidente Juan Manuel Santos junto con su homólogo cubano, Raúl Castro, Ban Ki Moon y el comandante de las Farc, Rodrigo Londoño, alias ‘Timochenko’. Por unos instantes el lugar estuvo en completo silencio, hasta que la voz de la encargada del evento le dio paso al himno nacional de Colombia.

Tal vez es la primera vez que los presentes en ese salón sienten las notas del himno tan propias; el senador Roy Barreras fue uno de los más emocionados y con su mano en el corazón y con los ojos cerrados entonaba el himno colombiano. Además, los cubanos y extranjeros acompañaron de pie y muy respetuosamente ese momento.

Llegó el momento y el vocero de Cuba para este diálogo de paz, Rodolfo Benítez, leyó la mitad del comunicado que acordaba las 23 zonas de ubicación, el cronograma de dejación de armas por parte de las Farc y el papel de la ONU en la verificación.

Después fue el turno del vocero de Noruega, Dag Nylander, quien dio a conocer que las Farc y el Gobierno acordaron que aceptarán que sea la Corte Constitucional la que escoja el mecanismo de refrendación, así sea el plebiscito.

Al término de esta lectura, el presidente de Cuba, Raúl Castro, se puso de pie y frente al atril dijo que quedan algunos puros difíciles de resolver, pero "estamos más convencidos que nunca de que el futuro de Colombia será la paz". Con estas palabras concluyó, mientras que el público se puso de pie para aplaudir al anfitrión.

El segundo turno de hablar fue para el secretario de la ONU, Ban Ki Moon, quien inició su intervención en español y luego la continuó en inglés, y aseguró que es un honor trabajar en el futuro de Colombia.

"En mi último año como Secretario de las Naciones Unidas es un verdadero privilegio participar en este histórico evento, es un honor para mí compartir con ustedes el trabajo de sentar las bases para una paz duradera y un mejor futuro para todas las personas de su país", dijo Ban Ki Moon.

Mientras los periodistas, quienes no pudieron ingresar al salón y tuvieron que ver las intervenciones en los televisores en otros salones, el líder de las Farc, alias 'Timochenko' se puso de pie, caminó unos pequeños pasos y dijo ante el público "que este sea el último día de la guerra".

Al finalizar sus palabras el presidente Santos sacó de su bolsillo un 'balígrafo', que es un casquilo de un proyectil convertido en esfero y le dijo "las balas escribieron nuestro pasado, la educación escribirá nuestro futuro". Después se dieron el apretón de manos que quedó registrado en las cámaras de todos los medios.

Inclusive, el abogado Álvaro Leyva tuvo que ser advertido por los camarógrafos, ya que le pudo más la emoción del momento que no aguantó y se paró de su silla, dañando el momento en las fotografías.

El Presidente fue el último en intervenir y con su paloma de la paz pegada a su camisa blanca dijo “hoy se abre un nuevo capítulo, un capítulo que nos devuelve la esperanza, que nos permite a cicatrizar las heridas y que les da a nuestros hijos la posibilidad de no repetir la historia que tanto daño le ha causado al país”.

Después de esto, llegaron los aplausos, incluso, de sus dos hijos, Martín y Esteban Santos, quienes acompañaron a Santos en ese día, además de su hermano Enrique. Algo que no se supo fue por qué su esposa María Clemencia Rodríguez no lo acompañó.

Sin embargo, otra vez Leyva tuvo que ser “regañado” por los camarógrafos ya que se volvió a levantar y dañó, nuevamente, las fotografías e imágenes.

Cuando terminó el evento, tanto el Presidente como ‘Timochenko’ se fueron inmediatamente del lugar para sostener una reunión privada, ni siquiera los asesores de Santos pudieron estar. En cambio, los presidentes de Chile, Michelle Bachelet, y de Venezuela, Nicolás Maduro, atendieron a la prensa antes de salir.

En un costado del salón los guerrilleros ‘Iván Márquez’, ‘Pablo Catatumbo’ y ‘Jesús Santrich’ se quedaron observando la rueda de prensa que se iba a dar por parte de los negociadores del Gobierno. Por su parte, ‘Pastor Alape’ y ‘Rodrigo Granda’ respondieron algunas preguntas de la prensa.

Asimismo, Piedad Córdoba, Roy Barreras, Iván Cepeda, David Barguil, Clara Rojas y Angélica Lozano hablaban entre ellos y discutían los acuerdos. De hecho, en algún momento algunos de estos personajes dialogaron con los guerrilleros, tratando de entender un poco más lo que se había pactado.

Al cabo de una hora, los periodistas y los invitados del Presidente fueron llamados para subirse al bus que los llevaría de nuevo al avión Júpiter.

Ya instalados en el avión, los más de 120 invitados por Presidencia para este acuerdo tuvieron que esperar alrededor de 40 minutos al mandatario, quien continuaba reunido con ‘Timochenko’, cuando de repente aparecieron 4 carros en la pista y de inmediato se subió el Presidente.

Al llegar, quizás en uno de los momentos más emotivos de su Gobierno, el presidente Santos fue ovacionado y aplaudido por los empresarios, ministros e invitados especiales, mientras que con sorpresa el mandatario saludó a uno por uno, recibiendo las felicitaciones.

Los aplausos duraron varios minutos y mientras las asistentes de vuelo intentaban, inútilmente, hacer sentar a los invitados, el Presidente se dio la mano con Henry Acosta, el empresario que fue el que acercó al gobierno con las Farc para los diálogos exploratorios, ya hace más de 3 años.

“Presidente Santos permitame felicitarlo, gracias por esto que empezamos”, le dijo Acosta a Santos mientras que él le respondió “gracias”.

Finalmente el avión pudo despegar y, como era de esperarse, tanto el Presidente, como los Ministros y los empresarios brindaron con un vaso de Whisky, mientras todos coincidieron en que a partir de ese momento comienza una nueva etapa, una etapa de “Colombia en paz”.