Cargando contenido

Según el organismo de control, la falta de vigilancia y control por parte del Instituto Para la Economía Social –IPES- en el recaudo de los dineros que deben pagar los vivanderos, así como permisividad de prácticas, como el cobro directo por parte de administradores y contratistas a los arrendatarios, causó que 1.293 vivanderos adeuden a diciembre de 2011 un monto de más de $2.400 millones de pesos.

Lo más de $2.300 millones que encontró la contraloría están en cuentas por cobrar donde no se cuentan con los registros necesarios para realizar acciones jurídicas, por lo que ya representan un detrimento para la ciudad.

Para la Contraloría de Bogotá resulta preocupante que conocida la situación de la cartera de las 19 plazas de mercado que existen en la ciudad, se pretenda un incremento en la inversión de más de $70 mil millones, para el fortalecimiento del Sistema Distrital de Plazas de Mercado.

Tampoco existe un estudio de auto sostenibilidad del precitado sistema, como tampoco de tarifas y menos aún con los Planes de Regularización y Manejo de las Plazas de Mercado, toda vez que a la fecha sólo 11 cuentan con los mismos, que conllevaría a que los recursos invertidos no produzcan los resultados esperados.

El Contralor Ardila le dio un plazo al IPES para que presente un plan de acción que subsane la situación antes de 10 días, al igual que aseguró que se abrirán juicios de responsabilidad disciplinaria y fiscal con las pruebas recolectadas en el proceso de auditoría.