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La entrega de armas de los jóvenes es parte del Pacto Nacional por la Vida.

La Alcaldía de Quibdó y la Vicepresidencia de la República firmaron un acuerdo para desescalar la violencia que actualmente vive la capital del Chocó por cuenta de la guerra de pandillas y la lucha de rentas del narcotráfico.

Más de 600 jóvenes pandilleros se comprometieron a dejar sus armas y buscar otras alternativas de desarrollo para la ciudad.

El alcalde de Quibdó, Isaías Chala, destacó que este es un proceso que inició hace más de dos años mediante el cual esperan arrebatarle estos jóvenes a la guerra y crear espacios diferentes que les permitan desarrollar una nueva vida.

“Ellos tienen la intención de dejar las armas y hoy lo están demostrando. Por eso nuestra responsabilidad es apoyarlos y garantizar que esta esperanza que ponen en nosotros se materialice en una mejor vida para ellos, sus familias y por supuesto para toda la comunidad”, dijo el mandatario.

Fredy es uno de los jóvenes que entregó su arma. Aseguró que esta decisión fue tomada en conjunto con sus amigos “porque veíamos que ya era mucho el peligro que crecía sobre nuestras esposas, madres, hermanos y ya necesitábamos una vida diferente”.

“Aquí hubo mucha falta de oportunidades, de espacios que nos permitieran ganarnos el pan y pues uno ve a la familia aguantando hambre y como sea debe conseguir la comida. Ahí es donde aparecen las malas compañías y por eso terminamos cometiendo errores (...) ya dimos nuestro paso y esperamos que nos cumplan”, dijo este joven que hasta hoy fue pandillero.

Durante el evento, el vicepresidente Óscar Naranjo reconoció que la presencia del Estado en la capital del Chocó fue “precaria” durante muchos años y que esto permitió el surgimiento de los grupos delincuenciales que terminaron frenando el desarrollo de la población, aunque reiteró que ese panorama está cambiando.

“Han sido muchas las promesas incumplidas al Chocó, han sido constantes las fallas en atención social y por eso debemos pedir disculpas (...) esto va a cambiar porque el Chocó tiene un potencial que no se ha explotado y desde ahí creemos debe arrancar nuestro trabajo”, dijo en Vicepresidente.

Este proceso social estará acompañado por la Fiscalía General de la Nación, entidad que vigilará que los jóvenes que dejarán sus armas cumplan cabalmente su proceso de resocialización y de esta forma tengan beneficios en el pago de las penas que tienen pendientes con la justicia.

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