La seguridad alimentaria se entiende como el acceso a los alimentos en los hogares, en calidad y cantidad, factor con el que según la Encuesta Nacional del Situación Nutricional (ENSIN), no cuentan más de la mitad de los hogares colombianos al encontrarse con serias dificultades para acceder a los alimentos, y en donde los padres deben reducir las porciones para distribuirlas en todos los miembros de la familia.

"En promedio el 57% de las familias colombianas tienen inseguridad alimentaria, es decir, dificultades para accede a los alimentos y así solventar todas las necesidades de toda su familia en temas nutricionales. Esto puede deberse a falta de trabajo, a la capacidad adquisitiva, pero también a que en algunos lugares no hay disponibilidad de los alimentos", explicó Ariel Iván Ruíz, médico de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y miembro del equipo de trabajo para la ENSIN.

La encuesta además muestra que seis de cada diez hogares cuya cabeza de familia es la mujer, y en cuatro de cada diez donde lo es el hombre, presentan dificultades a la hora de garantizar alimentos a los hogares. En comunidades indígenas hay 30 niños con desnutrición por cada 100 menores.

"Se nota que esta problemática tiene determinantes sociales. Por ejemplo pertenecer a una familia indígena se asocia con mayor inseguridad alimentaria, así como pertenecer a una familia donde la mujer es cabeza de familia", dijo Ruíz.

En Colombia, siete de cada 100 menores de edad entre los cinco y los doce años presentan desnutrición crónica, en hogares de escasos recursos se presentan once casos de cada 100.

Ruíz explicó que pese a las alarmas por el sobrepeso de los colombianos, hay que tener en cuenta que "en el país tenemos lo que llaman 'la doble carga' que quiere decir que hay obesidad pero también hay aumento de las cifras de desnutrición, es decir, las dos patologías nutricionales y ambas están relacionadas con la inseguridad alimentaria".

Según el informe, en los adolescentes la desnutrición crónica está afectando a uno de cada diez; las comunidades indígenas presentan un 36,5 %, los colombianos de bajos recursos un 14% y personas en la ruralidad el 15 %.