El exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, acudió vía virtual -desde Miami- a la audiencia verbal dentro del proceso de responsabilidad fiscal por $54 mil millones que le sigue la Contraloría General de la República, por el llamado caso del ‘Cartel de la Hemofilia’.

Lyons se negó a rendir descargos alegando que el auto de imputación no tiene motivación y se retiró para que hablara en su nombre de abogado de confianza, Álvaro Lyons Villalba, que se reafirmó en esta posición. (Lea aquí: Exgobernador Lyons prende ventilador ante Contraloría por el ‘cartel de la hemofilia’)

Sin embargo en sus declaraciones el exgobernador aseguró que vino a enterarse de la existencia de un ‘Cartel de la Hemofilia’ seis meses después de haberse retirado de su cargo, por la notificación que hizo de estos hechos la Contraloría a su sucesor, Edwin Besaile.

"De esos hechos tuve conocimiento en el año 2016, cuando se ofició a la Gobernación de Luis Besaile por parte de la Contraloría que supuestamente habían detectado unos exámenes médicos y unos laboratorios falsos; allí fue el primer momento en el que tuve conocimiento, es decir seis meses después de haber salido de la Gobernación", señaló Lyons.

Igualmente el exgobernador de Córdoba aseguró que antes de que la Contraloría hiciera pública la existencia del ‘Cartel de la Hemofilia’ él interpuso una denuncia en la Fiscalía. (Lea también: Ordenan captura del exfiscal que habría retrasado investigaciones por el ‘cartel de la hemofilia’)

"Yo formulé una denuncia en la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía, antes de que la Contraloría publicara los hallazgos", aseguró.

El ‘Cartel de la Hemofilia’ fue descubierto por la Contraloría en una auditoría a los recursos del Sistema General de Participaciones asignados al departamento de Córdoba, sobre la vigencia 2015.

“En un caso que tiene ribetes delincuenciales, la Contraloría General de la República encontró en el departamento de Córdoba tres nuevos y escándalos hechos de falsos recobros de salud, con pacientes hemofílicos inexistentes, exámenes de laboratorio alterados y medicamentos que nunca se suministraron”, se anunció en ese entonces por parte de la Contraloría.

Los hechos detectados fueron inmediatamente trasladados a la Fiscalía, la Procuraduría, el Ministerio de Salud, la Superintendencia de Salud y el Tribunal de Ética Médica y algunos meses después se iniciaron las respectivas investigaciones.

En el caso de la Contraloría, los resultados de la auditoría llevaron luego a este organismo a imputar responsabilidad fiscal contra el exgobernador Alejandro Lyons y demás involucrados, por los pagos efectuados por la Gobernación de Córdoba por 117 supuestos enfermos que en realidad gozaban de salud, porque los exámenes de laboratorio que se usaron como soporte de esos pagos resultaron falsos en su totalidad.

En diciembre pasado se abrió un Proceso de Responsabilidad Fiscal en cuantía superior a los $1.525 millones de pesos, relacionado nuevamente con el pago irregular de tratamientos para pacientes diagnosticados con hemofilia.

A pesar de que ya se conocían los resultados de la auditoría realizada sobre la vigencia 2015, la Gobernación de Córdoba volvió a incurrir en la irregularidad, esta vez bajo la administración de Edwin Besaile.