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Médicos sin fronteras insiste en investigación por bombardeo en Afganistán

Thirteen year-old wounded Afghan boy, Nooruddin, a survivor of the US airstrikes on a Doctors Without Borders (MSF) Hospital in Kunduz, receives treatment at the Italian aid organization, Emergency's hospital in Kabul on October 6, 2015. Afghan forces called in a US air strike on a Kunduz hospital that killed 22 people, the top American commander in Afghanistan said October 5, 2015, after medical charity MSF branded the incident a war crime. AFP PHOTO / Wakil Kohsar

 



 

Médicos Sin Fronteras insistió en la necesidad de adelantar una investigación independiente para determinar quiénes son los responsables del ataque perpetrado hace ocho días contra un hospital en la ciudad de Kunduz en Afganistán, que cobró la vida de 22 personas y dejó heridas a 37.

En diálogo con el programa Al Fin de Semana de RCN La Radio, el director regional de Médicos Sin Fronteras para América Latina, David Cantero Pérez lamentó que hasta el momento se hubieran  conocido versiones contradictorias sobre lo ocurrido, tras el hecho que calificó como “un terrible momento de dolor”.

En diálogo desde Buenos Aires, en dónde está la sede regional de la organización, Cantero dijo que “cómo ha habido tantas interpretaciones, y de hecho estoy seguro que habrá muchas más,  Médicos sin Fronteras está exigiendo una investigación totalmente independiente y transparente sobre lo que ha ocurrido”.

Tras reiterar que los integrantes de Médicos sin Fronteras “están  de luto, consternados, muy tristes y llenos de rabia por lo ocurrido”, Cantero reiteró que el ataque es una flagrante  violación al derecho internacional humanitario.

Pese a que voceros del gobierno afgano prácticamente justificaron el ataque al señalar que el centro asistencial había sido tomado por talibanes, a mitad de semana el general Jhon Campbell, jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, fue “un error y una decisión de la cadena de mando militar estadounidense”.

Las declaraciones de Campbell en el sentido que nunca marcarían como objetivo de “manera intencional una instalación médica protegida”,  no han disipado en todo caso la indignación de los voceros de Médicos sin Fronteras.

“Por supuesto que toda persona herida que esté dentro del hospital, está protegida por el derecho internacional humanitario”, reiteró Cantero en diálogo con RCN Al Fin de Semana, al lamentar que se hubiera querido presentar el hecho como “daños colaterales”.

Y agregó que las declaraciones de los funcionarios del gobierno de Afganistán en Kunduz justificando el ataque, significan que el gobierno de Estados Unidos y las fuerzas de afganas decidieron arrasar un hospital lleno de personal y de heridos, con lo cual estarían reconociendo que cometieron un crimen de guerra”. Cantero asegura que el caso de este bombardeo, “habían informado las coordenadas de este hospital repetidamente a todas las partes. Se hizo por última vez el día 29 y a un así, el hospital fue bombardeado.”

A mí me gustaría aclarar el hecho que el bombardeo duró algo más de una hora, fueron bombardeos repetidos, de manera muy precisa y que después que cayeron los primeros proyectiles, se avisó a todas las partes, incluido Washington, que el hecho se estaba produciendo, e hicieron caso omiso y siguieron bombardeando”.

“Nos disgusta sobremanera, porque como hemos dicho en repetidas ocasiones, no tuvimos reportes que en los momentos previos al bombardeo, hubiéramos tenido algún tipo de ataque o de enfrentamiento, por un lado y por otro lado, tampoco tuvimos reporte sobre la presencia de talibanes en los alrededores”, dice enfáticamente.

 

UNA TRAGEDIA HUMANITARIA

El director de la Oficina Regional de Médicos sin Fronteras señala en diálogo con RCN la Radio el pasado 3 de octubre, “significa es que se ha cruzado una línea roja que evidentemente no debía haberse cruzado”, pues se atacó un hospital “en pleno funcionamiento con 180 personas en su interior”.

Reiteró  que  “como todas las noches siguiendo los protocolos, las puertas del hospital se cerraron y en su interior, como siempre, solamente quedaron pacientes  y personal de Médicos sin Frontera que esa noche sumaban por lo menos 80 personas”.

Agrega  que el hecho ocurrido en Kunduz es monstruoso pues no solamente es la pérdida de vidas humanas, sino que centenares de habitantes del noroeste de Afganistán se quedaron sin atención médica.

“Era una zona en dónde el único hospital funcional era el nuestro. La atención hospitalaria en esa zona alejada era absolutamente indispensable y ahora hemos  evacuado a nuestro personal  porque no hay las condiciones mínimas para permanecer en el lugar”, enfatizó el vocero de Reporteros Sin Frontera.

Lamenta que el bombardeo se produjera  pese a que  “habían informado las coordenadas de este hospital repetidamente a todas las partes en conflicto, siendo la última vez el 29 de septiembre “

“A mí me gustaría aclarar el hecho que el bombardeo duró algo más de una hora, fueron bombardeos repetidos y de manera muy precisa. Después que cayeron los primeros proyectiles se avisó a todas las partes, incluido Washington, e hicieron caso omiso y siguieron bombardeando”, señala el vocero para América Latina.

 

SEGUIRÁN EN AFGANISTÁN

Cantero Pérez le dijo a Al Fin de Semana que Médicos Sin Fronteras continuará en Afganistán el trabajo que adelanta desde 1980 con el hospital de Kunduz, dos centros asistenciales en Kabul y otros en dos provincias de ese país.

Nosotros seguimos trabajando en Afganistán y en las partes en conflicto como siempre hemos hecho”, señala el directivo, mientras insiste que el compromiso con la organización sigue vigente

“Seguimos ofreciendo ayuda médica en otras regiones del país y seguimos trabajando para que prontamente el hospital de Kunduz se ponga en pie, se restablezcan las garantías y podamos seguir dando los cuidados médicos, especialmente en ortopedia y traumatología”, reitera.

Al final se lamenta que el hospital en Kunduz haya quedado “muy destruido” y reitera su asombro porque los ataques más letales se produjeran contra la unidad de cuidados intensivos y la de emergencias.