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Integrantes de las Farc en el municipio de La Montañita en el Caquetá. // Foto Cortesía Juan Pablo Sánchez.



Exguerrilleros en las antiguas zonas veredales confirman que el Estado se ha tardado en cumplir los compromisos y por esa razón algunos han salido de los lugares de concentración, pues además temen por su seguridad. (Lea también: 55% de miembros de Farc abandonaron zonas de reincorporación: ONU)

Juan Villalba es el coordinador de La Elvira el Espacio Territorial de Reincorporación ubicado hoy día en zona rural del municipio de Buenos Aires, en el norte del Cauca. Cuando el sitio fue activado como zona veredal a principios de este año, ingresaron 310 guerrilleros. Hoy, señala Villalba, por la lentitud en el cumplimiento de varios compromisos, casi un centenar de ex combatientes, han salido del lugar.

“Hay compañeros nuestros que todavía no les han solucionado el tema de los papeles, de la acreditación, de las cédulas y de la bancarización y es algo que uno dice porqué?” destaca el ex guerrilleros tras indicar que “aquí vamos a ver aquí quedaremos algunos poquitos y vamos a ver como seguimos trabajando para que esto crezca”.

A pesar de no participar de las confrontaciones y haber entregado las armas, los ex guerrilleros son conscientes de las amenazas que hoy enfrentan por parte de lo que señalan son organizaciones paramilitares. Por eso también temen por su vida.

“Esa burocracia del Estado ha permitido que realmente muchos compañeros nuestros de las zonas veredales o de las zonas reincorporación, se desanimen y se desmoralicen”, advierte Villalba tras reconocer que incluso “de pronto por el tema de que nos están matando ellos nuevamente pueden buscar grupos armados para auto defenderse y para seguir trabajando, pero son decisiones desesperadas”, agrega.

Sin embargo, advierte el coordinador del Espacio Territorial, los que han salido del lugar por temor o por incumplimientos estatales no han terminado en grupos disidentes o ilegales. La mayoría regresó a sus casas para hacer parte del trabajo político del movimiento Farc.

“Muchas personas retoman sus sitios de origen porque acá hay muchos guerrilleros de zonas como El Chocó, Antioquia, El Meta y muchas áreas del país, entonces muchos quieren volver a buscar sus orígenes y a sus familias”, revela Villalba al afirmar que “desde allá empiezan a trabajar obviamente militando en un partido porque la idea es que cada excombatiente se vuelva un organizador, organice las comunas y empiece a trabajar desde donde esté”, puntualiza.

Los exguerrilleros señalan que desde el principio conocían que si bien la guerra fue difícil, la consolidación de la paz lo será aún más. Sin embargo esperan que lo logrado hasta el momento no se pierda por culpa del mismo Estado.