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Miguel Gómez condiciona su permanencia en La U a apoyo a revocatoria de Petro

El representante a la Cámara, Miguel Gómez, le envió una carta al presidente del partido de La U, Sergio Díaz-Granados, donde plantea una serie de condicionamientos para aceptar el aval de la colectividad como candidato a las elecciones del próximo año.

El congresista manifiesta en la misiva que su partido debe responderle si apoyará una eventual revocatoria del mandato del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, causa que él está liderando al considerar que no ha sido la mejor administración distrital de los últimos años.

"¿Están dispuestos el Partido y su candidato presidencial a retirar el respaldo al gobierno de Gustavo Petro y apoyar el proceso democrático y constitucional de la revocatoria como legítima alternativa para superar la crisis estructural por la que atraviesa la ciudad?", expresa Gómez en la carta.

De igual forma, el congresista le pregunta al partido si exigirá que del acuerdo de La Habana no se aceptarán situaciones de impunidad y de no reparación a las víctimas.

"¿Están el Partido de La U y su candidato presidencial dispuestos a exigir que, del acuerdo de paz en La Habana, no se derive situación alguna de impunidad, con condenas que no sean simbólicas, para quienes han cometido delitos de lesa humanidad y violaciones al derecho internacional humanitario?", precisa.

El representante Gómez cuestiona además las presuntas prácticas clientelistas del actual Gobierno, lo que lo llevaría a no aceptar ni solicitar ni ser nominado por La U para las elecciones de 2014.

Texto de la carta:

"Bogotá, D.C. Diciembre 4 de 2013

Doctor
SERGIO DIAZ-GRANADOS
Presidente
Partido Social de Unidad Nacional
Ciudad

Estimado Presidente:

Desde mi elección como Representante a la Cámara por Bogotá por el partido de la U he defendido, con vigor e independencia, el mandato que el pueblo me otorgó en marzo de 2010. Los ciudadanos de Bogotá que votaron por mi nombre, lo hicieron en el entendido de que buscaríamos la continuidad de la política que, a partir del 2002, permitió salvar a la democracia colombiana del terrorismo.

En lo local era claro que las ideas de la U eran incompatibles con el corrupto gobierno de Samuel Moreno o la ineficiente administración de Gustavo Petro y que, por lo tanto, haríamos oposición a unos gobiernos distritales que han postrado a la capital.

Luego de tres años y medio de defensa de los ideales por los que fui electo, me encuentro cada vez más lejos de este partido que abandonó su ideario y hoy no es sino un apéndice de una coalición amorfa y clientelista.

Por ello, para aceptar mi participación como candidato del Partido de La U y consiente de que la política debe ser un ejercicio de compromiso con unos ideales que considero no negociables, quisiera que la colectividad se pronunciara, de manera pública y solemne, sobre los siguientes interrogantes:

1. ¿Están el Partido de La U y su candidato presidencial dispuestos a exigir que, del acuerdo de Paz en La Habana, no se derive situación alguna de impunidad, con condenas que no sean simbólicas, para quienes han cometido delitos de lesa humanidad y violaciones al derecho internacional humanitario?

2. ¿Están dispuestos el Partido y su candidato presidencial a rechazar las prácticas clientelistas que hoy son generalizadas, el uso de la contratación pública como mecanismo para obtener respaldos políticos y el abuso del poder estatal en las esferas públicas y privadas?

3. ¿Están dispuestos el Partido y su candidato presidencial a retirar el respaldo al gobierno de Gustavo Petro y apoyar el proceso democrático y constitucional de la revocatoria como legítima alternativa para superar la crisis estructural por la que atraviesa la ciudad?

Creo que la coherencia ideológica es una escasa virtud en la política colombiana. He sido fiel a mis principios y a las ideas que fueron apoyadas por mis electores. Las he defendido sólo y contra todas las presiones. Los que votaron por mí no entenderían que prestara mi nombre y mi concurso para apoyar la reelección de unas ideas que no son las que Colombia espera.

En consecuencia, de no existir un compromiso público del partido y sus candidatos sobre estos interrogantes, no solicitaré ni aceptaré ser nominado por la U para los próximos comicios legislativos.

En cualquier escenario, seguiré trabajando por Bogotá que merece salir de la crisis profunda en la que la dejaron sumida las tres últimas administraciones.

Del señor Presidente muy atentamente,

Miguel Gómez Martínez
Representante a la Cámara por Bogotá".