Foto: Archivo Colprensa

La Fiscalía General de la Nación declaró como delito de lesa humanidad el magnicidio del líder político Álvaro Gómez Hurtado, quien fue asesinado el 2 de noviembre de 1995 en el norte de Bogotá. En entrevista con RCN Radio, Mauricio Gómez, hijo de Álvaro Gómez Hurtado, calificó al exfiscal General, Eduardo Montealegre como "uno de los más grandes bandidos de este país (...) fíjese quién está de Ministro de Justicia hoy, un señor que votó por él para que su periodo se alargara y después el señor Montealegre le pagó con contratos". "A mi papá lo mandaron a matar porque era una piedra en el zapato para el gobierno de (Ernesto) Samper y él tuvo los aliados para que hicieran la vuelta". (Lea también: Samper y Serpa anuncian acciones judiciales contra la familia de Álvaro Gómez Hurtado) Para el hijo del dirigente conservador, existe una conspiración de la justicia colombiana "para tapar la verdad" y no permitir que avancen las investigaciones para hallar a los responsables. En su concepto, 22 años después del crimen, es evidente que se ha presentado una "cadena de encubrimientos" por parte de los implicados para detener y afectar la labor de la justicia, y así no investigar a fondo. Reiteró que su familia tiene "una cantidad de pruebas que no se practicaron especialmente por (Eduardo) Montealegre que se hizo el de las gafas negras todo el tiempo" y que servirían para "probar varios de los temas que se han planteado". Añadió que mientras "la investigación estuvo parada por Montealegre completamente, ninguna de esas pruebas se pudieron realizar". Gómez destacó que la determinación de la Fiscalía General para señalar el crimen como de lesa humanidad, permitirá que no haya "vencimiento de términos para seguir investigándolo;  aspiramos que se haga un juicio, en el caso de mi padre, el crimen tiene varios elementos de lesa humanidad". Finalmente, el periodista dijo que "era incomprensible que el señor Montealegre teniendo evidencias de que era un crimen de lesa humanidad,no hizo nada, con Néstor Humberto Martínez hay alguna esperanza". Por su parte, Enrique Gómez Martínez, abogado de la familia y sobrino del asesinado dirigente conservador, considera que existe una relación directa entre el gobierno del expresidente Samper y el narcotráfico en la planeación y ejecución de este y otros crímenes. "Por lo menos 30 homicidios realizados con la tolerancia de ese gobierno para silenciar a quienes denunciaban el ingreso de dineros a la campaña de Samper y la influencia que el narcotráfico tenía en ese Gobierno”, señaló.