El acuerdo logrado en La Habana sobre la jurisdicción especial para la paz establece restricción de la libertad para los guerrilleros, pero a su vez una serie de beneficios para evitar que vayan a la cárcel y sean extraditados. Según lo pactado entre el Gobierno y las Farc, no habrá prisión propiamente dicha para aquellos que se sometan a la justicia transicional, pero sí estarán privados de la libertad en las condiciones que establezca un futuro tribunal especial de paz. (Lea también: Naciones Unidas celebró el acuerdo de reparación de víctimas) El Ministro de Justicia, Yesid Reyes, explicó que esa reclusión sería de 5 a 8 años, según lo establezcan los jueces al momento de emitir sus fallos. “En materia de restricción de la libertad la precisión que se hizo es que las condiciones de la misma las impondrá la jurisdicción especial para la paz y van a tener un mecanismo estricto de supervisión y monitoreo para estar totalmente seguro que se cumplen con las condiciones impuestas por el tribunal”, señaló Reyes. Los guerrilleros que no cuenten la verdad y no se sometan al acuerdo de justicia, sí tendrán que ir a la cárcel con condenas de 20 años. Aquellos que reconozcan tardíamente su responsabilidad también tendrían que ir a prisión pero sólo de 5 a 8 años. El acuerdo de justica blinda a los guerrilleros de una posible extradición por concepto de varios delitos. “Las personas que queden cobijadas con este acuerdo de paz no van a ser extraditadas por hechos cometidos antes de que se suscriba el acuerdo final. Una vez que a las personas se les niegue la extradición, quedarán sometidas a la jurisdicción colombiana”, agregó el Ministro de Justicia. El funcionario destacó que por primera vez la guerrilla de las Farc haya decidido someterse a un sistema de justicia diseñado en Colombia.