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El director de esta fundación, Javier Suárez, había solicitado a la Superintendencia de Notariado y Registro que las actas de matrimonios civiles entre parejas gay no fueran registradas en las Notarías con el fin de que las uniones quedaran sin efecto.

No obstante, el Superintendente Jorge Enrique Vélez dijo que los Notarios eran autónomos para decidir su cumplían o no con este servicio para ser testigos de la fe pública.

"El señor Superintendente lo que nos ha contestado es que en este caso los Notarios serían autónomos para que decidan registrar o no registrar tales actas sobre la base de que ellos son los responsables de verificar que esas actas de matrimonio reúnen los requisitos de ley", indicó.

Añadió que como se trata de matrimonios civiles entre parejas gay, deben declararse sin efecto jurídico. "En consecuencia, si un Notario logra verificar que es un matrimonio de dos hombres o dos mujeres debe abstenerse de registrar esas actas porque estaría declarando legal lo que es ilegal", añadió.

"Persecución"

Sin embargo, otra cosa piensa los activistas y defensores de los derechos de la población LGBTI (Lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales), quienes consideran que el matrimonio entre personas del mismo sexo está reconocido por la justicia.

La ONG Colombia Diversa -que defiende los derechos de la población LGBTI, se ha quejado en muchas oportunidades de una "persecución" por parte de la Procuraduría, frente a los matrimonios igualitarios.

"Señalar de nuevo la persecución que la Procuraduría General de la Nación ha emprendido contra la población LGBTI. La insistencia del Procurador Ordoñez en negar a las parejas del mismo sexo el derecho al matrimonio ha llegado hasta el punto de que un juez diera la orden de "anular" el primer matrimonio celebrado en el país", precisa un comunicado de Colombia Diversa.

La nota agrega que "La orden del Procurador deja ver una vez más que hará todo lo que esté a su alcance para promover su homofobia y discriminación contra las parejas del mismo sexo".

Días antes, la concejal de Bogotá Angélica Lozano había advertido en RCN La Radio que estaba preocupada por lo que calificó como una "intimidación" por parte de la Procuraduría contra los jueces que estarían en facultad de casar a personas del mismo sexo.

La concejal Lozano aseguró que todo el mundo tiene derecho a la libertad de opinión y afirmó que la Procuraduría, de forma abusiva, está intimidando a los jueces y ejerciendo una especie de abuso de autoridad para que no unan a las parejas homosexuales.

Por tal motivo, dijo que denunció penalmente al procurador delegado Gustavo Trujillo Cortés a quien señaló directamente de ejercer presiones indebidas.

"La Procuraduría está abusando del derecho, rompiendo su función constitucional, violando los derechos de los ciudadanos que tiene que proteger, en vez de protegernos nos persigue. El Procurador como persona natural puede pensar lo que quiera, pero no puede usar su función arbitrariamente contra el mandato institucional", señalo la Concejal.

Avalancha de solicitudes

Todos estos hechos ocurren meses después de que entrara en vigencia un fallo de la Corte Constitucional que ordenaba a jueces y notarios oficializar en "uniones solemnes" a las parejas del mismo sexo.

El pasado 20 de junio venció el plazo dado en el año 2011 por el alto tribunal al Congreso, para que reglamentara a través de una ley las uniones de parejas del mismo sexo, en un fallo que las reconoció como familia.

En la providencia se advertía que si el Congreso no cumplía con esa obligación (en abril fracasó un proyecto de ley que reconocía el 'matrimonio igualitario'), las parejas del mismo sexo en Colombia podrían acudir ante jueces o notarios para constituirse como unión civil, lo que generó una avalancha de solicitudes.

Solo un mes después, la Juez 67 de Bogotá celebró la primera ceremonia de casamiento de dos hombres, en Bogotá: el de Carlos Rivera y Gonzalo Ruiz.

Se trataba de dos empresarios colombianos que convivían desde hacía más de veinte años, y quienes legalizaron su unión, en un hecho histórico que los convirtió en la primera pareja homosexual casada en Colombia.

Pese a constituirse con los mismos derechos que los matrimonios heterosexuales, la jueza Carmen Lucía Rodríguez, quien ofició el casamiento, evitó usar la palabra "matrimonio" para definir la unión conyugal. (Leer la nota "Carlos y Gonzalo, la primera pareja gay "civilmente casada", pero sin matrimonio")

Javier Suárez, de la Fundación 'Marido y Mujer', insiste desde ese entonces que el matrimonio fue creado únicamente para parejas heterosexuales.

"Las parejas del mismo sexo solo pueden acceder al contrato civil y el matrimonio sigue siendo entre el hombre y la mujer, y así debe ser en cualquier país del mundo, reconocer que entre el hombre y la mujer brotan los hijos, los nuevos integrantes de la sociedad", dice.

Advirtió que, en adelante, se acudirá a la acción de tutela para evitar que se reconozca matrimonio a parejas del mismo sexo.