La defensa del empresario Eduardo José Benavides Rueda, prometido de la directora del ICBF, Cristina Plazas, negó que su cliente esté inmerso en un escándalo relacionado con la Dirección Nacional de Estupefacientes y aseguró que no incurrió en ningún peculado o interés indebido en la celebración de contratos. "Si era una bien de Micky Ramírez. Ese bien tenía una hipoteca en favor de un banco. Se le señala de un interés indebido en la celebración indebida de contratos de la cual él no tuvo ninguna participación", dijo el abogado Jesús Albeiro Yepes. También se hace alusión a un peculado respecto de un avalúo que hizo la Fiscalía General (…) En ese mismo proceso al papá en efecto se le hizo una imputación, pero ni siquiera se le solicitó media de aseguramiento”, indicó Yepes. De acuerdo con la Fiscalía, los hechos se relacionan con la finca Jesús del Rio, una propiedad que le fue extinguida al narcotraficante Micky Ramírez, la cual por disposición del entonces director de la Dirección Nacional de Estupefacientes, Carlos Albornoz, pasó a ser administrada por la familia de Benavidez Rueda. Este millonario bien, que le fue retirado a la mafia, está ubicado en el Salado (Bolívar) tiene una extensión de 1.800 hectáreas y fue en su momento sometida a un proceso de embargo por más de 1.200 millones de pesos. De acuerdo con la Fiscalía, lo grave en estos hechos es que se comprobó que la finca estaba siendo habitada por personas desplazadas y, al parecer, bajo maniobras ilícitas Benavides y su sociedad estaban certificando lo contrario. Según los fiscales para este fin, al parecer, se estaba coaccionando a las personas que venían habitando la finca en calidad de desplazados. La Fiscalía tiene previsto presentar ante un juez de la República a Benavidez Rueda para legalizar su captura e imputarle los respectivos cargos.